martes, 30 de junio de 2009

Conferencia de prensa


Salón de conferencias del Partido Popular de Trabajadores Aunados (Pa.Po.T.A.) 21:12 hs.



Los he citado a esta conferencia de prensa para dar respuesta a algunos rumores que corren sobre mi persona y que me hieren política y personalmente. Y creo que me hieren precisamente porque corren sobre mi persona.

Ante todo responder a las constantes acusaciones de jugador compulsivo. Me duelen este tipo de estigmatizaciones porque eso es algo que ha quedado en el pasado. Pueden apostarlo. De hecho, todavía nos juntamos con los muchachos del grupo de jugadores en recuperación los martes a jugar al poker.

(murmullos)

Antes de que empiecen a chillar aclaro que jugamos con porotos. Si bien es cierto que tengo una deuda de 26.000 bolsas de porotos, es una mentira artera que las haya comprado con fondos públicos. Los fondos mencionados fueron gastados íntegramente en alcohol.

(agitación entre la multitud)

Incluso este hecho ha sido pérfidamente descontextualizado por cierta prensa tendenciosa, que ha sacado nota tras nota sobre ciertas fiestas descontroladas en las que aparezco en compañía de políticos corruptos, narcotraficantes, prostitutas y la defensa de Boca del 89. ¡No lo niego, señores!

(¡oooohhh!)

Antes bien, me enorgullezco de ello. Forma parte de una incomprendida cruzada llamada "Sacados de la calle". El plan es tan claro como infalible: mientras están bailando el tutá-tutá con señorita contratadas (además, bien visto, es una fuente de trabajo) o desmayados en un sillón, claramente no pueden estar simultaneamente robando o tramando planes mefistofélicos. ¡He comprometido mi hígado en la causa de la seguridad nacional!

(tímidos aplausos mientras se cruzan miradas de desconcierto)

Es muy posible que -con la ayuda de la cirrosis y las enfermedades venéreas- hagamos de este un país más seguro en poco tiempo.

No contentos con vejarme moralmente, quieren también denostarme intelectualmente. Circulan versiones sobre la notable semejanza existente entre mi Manual de coordinación y una obra política del siglo pasado. Sólo puedo decir que no sé hasta donde he logrado influir en otros escritores, pero no puedo hacerme cargo de eso. Estas acusaciones me desgastan, y no descarto que algún día diga -como el personaje de mi novela El flaco de la lanza y su relleno compañero-: "En un lugar de Buenos Aires, de cuyo nombre no quiero acordarme..." para referirme a mi tierra. Y ya que estamos en el tema de no hacerse cargo, quiero hablar sobre los 4 hijos que se me adjudican. Los tres que quiere que reconozca mi mujer vaya y pase, pero en el caso del otro la mentira se hace evidente. Si bien se parece a mí, tiene los ojos marrones y los míos son color café.

No contentos con enlodar mi nombre, quieren involucrar vilmente a mi familia bajo acusaciones de nepotismo. ¡Fabulaciones de opositores desesperados! Sobre estas argucias hablará directamente mi vocero oficial, el tío Pepe, quién aprovechará para responder consultas sobre los proyectos que mi hermano Alfredo está llevando a cabo en el country donde viven mis padres. ¡Uno no puede descuidar electores en ningún lado, muchachos! Ja, ja, ja...

Habiendo limpiado mi injustamente mancillado nombre los dejo porque tengo una reunión política con el ex-presidente Clinton en el salón Caimán o algo así. Buenas noches.

miércoles, 24 de junio de 2009

Borges vs. Benegas


Alguna vez hemos disertado sobre las comparaciones y cómo bien usadas éstas pueden favorecernos. Como ya es costumbre, pretendo ahora ir irrazonablemente más allá y someterme a una comparación frente a un coloso de la literatura mundial: Jorge Luis Borges. En un mano a mano con él, iré repasando varios aspectos que darán cuenta de las cercanías que nos envuelven y las distancias que nos separan hasta que quede uno sólo en pie. Las posibilidades de salir victorioso de tal lid son exiguas, pero yo no le escapo a los desafíos. Más bien trato de evitarlos antes de que se presenten.


Debe saber el lector que no hago esto por vanidad. Hago esta comparación no por mí, sino para jerarquizar a los lectores que frecuentan este espacio. Si algo he aprendido de ellos es a no correr tras los oropeles de la fama, la fortuna, el reconocimiento público, el sentido común o la sensibilidad estética. Básicamente, me enseñaron a quedarme quieto.


Sin más preámbulos, a las cosas:


- Borges es una figura que inmediatamente se asocia a la literatura.

- Cuando ven un libro de autoayuda, sus amigos inmediatamente lo asocian a Benegas.


Borges 1 - Benegas 0


- La fama de Borges ha recorrido el mundo y trascendido los años.

- Benegas recorrió Europa durante un mes con un sueldo docente.


Borges 1- Benegas 1


- Un libro firmado por Borges es invaluable (o por lo menos valuado en mucha plata)

- Los amigos de Benegas le insisten en que deje de firmar dedicatorias en los libros que regala porque después no se pueden cambiar (o pierden valor de reventa)


Borges 2- Benegas 1


- Borges es dueño de una pluma sin igual.

- Cuando se cambió de trabajo, sus compañeros le regalaron a Benegas una pluma Cross.


Borges 2- Benegas 2


- Borges dijo alguna vez que si un libro no logra atrapar al lector en las primeras 20 páginas había que dejarlo.

- Benegas dijo alguna vez que si de un libro habían hecho la película era al pedo leerlo.


Borges 3 - Benegas 2


- Borges ignoró supinamente la existencia de Benegas.

- Benegas ignora supinamente la obra de Borges.


Borges 4 - Benegas 3


- Borges nunca ganó el premio Nobel de literatura.

- Benegas ganó una medalla como goleador del campeonato en un torneo de fútbol 5.


Borges 4- Benegas 4


- Borges, con su prosa, transporta al lector a mundos fantásticos.

- Benegas una vez transportó a 4 amigos a Córdoba en el Renault 19 de Nacho.


Borges 5 - Benegas 5


-Borges se casó con María Kodama.

- Benegas no.


Borges 5 - Benegas 6


- Benegas puede tomar el nombre de Borges, someterlo a comparaciones insólitas y sin sentido y sentir que salió vencedor del transe.

- Borges no.


Borges 5 - Benegas 7


Gol. Pitazo final. Vuelta olímpica. Chiva calenchu.


Que lo disfruten con salú.

viernes, 19 de junio de 2009

Un domingo en lo de los Rey


Todos conocen la famosa historia de Edipo Rey: el muchacho este que, sin saberlo, mata a su padre y se casa con su madre con quién tiene 4 hijos: Polinices, Eteocles, Ismena y Antígona. Historia perturbadora si las hay. En la versión oficial, cuando se entera de todo, Edipo se arranca los ojos y pide el destierro a su tío y cuñado Creonte. También le pide que no le indique la salida señalando, porque ahora es ciego.

Pero los que estamos en la cocina de la mitología sabemos que la verdad es que todo fue una movida para sacarse de encima a los paparazzis y poder vivir un poco en paz. Por el mismo motivo se ocultó siempre la existencia del quinto hijo de esta disfuncional pareja: Patricio, hombre de naturaleza díscola que se dedicó a la música con relativo éxito.

Trataremos de entrar en la escena familiar en un momento de distensión para entender cómo es la dinámica de los Rey, que son algo así como la familia Ingalls, excepto porque Michael Landon no tuvo relaciones con la pequeña Carrie.


Reino de Tebas. 12:37 hs.


Los integrantes de la familia Rey están a la mesa comiendo. Bueno, bueno, almorzando. Pero ¿qué se hace cuando se almuerza? Se come, sí, sí, se come. Qué se yo. Ponele que pastas. La cuestión es que la conversación transcurre con normalidad:

Edipo: - ...y se pegó un palo tremendo con el auriga. El caballo quedó hecho pelota. Y parece que el seguro no lo cubre.

Yocasta: - mirá vos, eso le pasa porque siempre lo pone al galope.

Eteocles: - abuela ¿me pasás la sal?

Yocasta: - ¡Basta! ¡te dije mil veces que me digas "mamá"! Decile algo, Edipo, decile algo.

Edipo: - Hacele caso a mamá.

Eteocles: - ¿A tu mamá o a mi mamá?

Edipo: - A... ¡te voy a cascar, infeliz!

Yocasta: - Esto pasa porque se junta con niños de toda layo.

Edipo: - je, je... te salió un lapsus.

Yocasta: - Mirá, no me vengas a psicoanalizar porque vos tenés un complejo de... bueno, tuyo, importante.

Edipo: - Y vos no me vengas con moralina que parece una joda que te llames Yo-casta. Cuando le conté a mi psicoanalista de lo nuestro me dijo bien claro: "¡que hijo de puta, la puta que te parió!".

Patricio: - Bueno, aflojá, hermano.

Edipo: - Está bien, está b... ¡te voy a cascar, infeliz!

Patricio: - Pará, loco. No te hagas el cocorito que acá la tradición familiar es matar al padre.

Polinicies: - Además te falta autoridad moral. Por tu culpa quitaron de los cuadernillos de primer grado la frase "mi mamá me mima" por pornográfica.

Yocasta: - ¿Ves lo que te digo? Para mí es porque se juntan con este chico Telonius. Es un muchacho realmente estúpido. Para mí que sus padres son primos.

Patricio: - Vos porque nos tenés ganas. Cuando le agarró la crisis de los 40 pensó que en vez de ser abuela podía ser la madre de sus nietos. ¡Ojo con la crisis de los 60!

Edipo: - Más respeto con tu... con mi... ¡con Yocasta! Si no tuviera los pies hinchados te corría hasta Corinto.

Yocasta: - Esto pasa porque lo educaste como el oráculo. Como el oráculo te recomendó, digo. Incesto en que ese es el problema.

Patricio: -Como está la señora con los fallidos hoy...

Edipo: - ¡Basta de hinchar... los pies! ¡te vas!

Patricio: - ¿Tebas?

Edipo: - ¡Te-vas! ¡te retirás de esta casa!

Patricio: - ¿sabés qué? Ahora no te vamos a incluir en la tarjeta del día de la madre ¡pollerudo!

Edipo: - Esto me pasa por ser padre de mis hermanos.


FIN


viernes, 12 de junio de 2009

Espacio de humor aprobado por el INADI


Señores: Kairós, en su constante búsqueda de la excelencia -búsqueda que en general lo lleva lejos de este blog-, ha conseguido ser sometido a consideración por las normas ISO 3,141632 para blogs, charlas de café y programas de televisión del mediodía. Las mismas requieren, para su otorgamiento, pasar por una inspección del Instituto Nacional contra la discriminación y la xenofobia (INADI) A tal fin nos acompaña el Doctor Fracassi, quién corroborará que este espacio cumpla con las normativas vigentes. Es de esperar que el salto de calidad que implica la certificación con ISO 3,141632 haga más felices a los lectores. Sí, yo también me pregunté por qué no le dicen simplemente ISO pi, pero el Licenciado Fracassi me hizo tomar conciencia de que mucha gente sufre de incontinencia urinaria y podría sentirse humillada. Gracias por la enseñanza, Ingeniero.

Ante todo, siento que debo explicar por qué no tratamos aquí el tema del sueño y sus repercusiones tal como habíamos quedado la última vez. Creo que es importante saber que los narcolépticos también leen blogs. Quizás tarden más, pero los leen. Y no es bueno que se asocie el sueño con la violencia o el malhumor. Lo sé perfectamente, Arquitecto Fracassi, por eso pido las disculpas del caso.

Habiendo dejado atrás ese tema, lo que me propongo entonces es hacer un escrito con el que se pueda divertir toda la familia: padres e hijos. ¿Como dice, Contador? Claro, claro, también los abuelos... y los tíos... ¡y tías! Por supuesto, por supuesto. Decía entonc... y los primos, indudablemente. No, lo que pasa es que yo los primos los contaba como hijos... sí, de los tíos. No, no es que la mujer le haya metido los cuernos con el cuñado, el tío es padre del primo si lo miramos desde los hijos de los padres, pero mirado en sí son hijos de los padres... que a la vez son los tíos de los hijos de los otros padres... En fin, un escrito para todo el mundo.

Por eso traté de elegir un tema que fuera lo suficientemente aséptico para no herir suceptibilidades. Y qué tema ha logrado pasar mejor el filtro del tiempo que la famosa cuestión de la inmortalidad del cangrejo. No obstante, el Magíster Fracassi aquí presente me ha hecho ver -se lo agradezco tanto- que esto podría incomodar a los cangrejos ateos, que niegan el carácter inmortal del alma. La última vez, la discusión terminó con insultos ("ustedes van para atrás" apostrofaba una de las facciones) y eso no le gusta a nadie.

Pensé en ser más expositivo, para no dar lugar a las pasiones. Quise entonces rastrear el origen histórico de la expresión "el día del arquero". Pero ¿no era eso un acto discriminatorio hacia defensores, mediocampistas y delanteros? ¿no merecen ellos también tener su día propio? ¿corren menos acaso? ¿tienen menos valía como personas? A la vista de recientes traspasos, pareciera que no. Polémico. Tuve entonces que dejar de lado tales cuestiones. Así, quedé en cero nuevamente.

Entiendo que estas idas y vueltas lo pongan un poco tenso, así que para descomprimir cuento un chiste:

- ¿Sabés cómo le dicen al hijo de Winnie the Pooh?
- No.
- Hijo de pú.

Ja, ja, ja. Buenís...No, no, lo digo con el mayor respeto que me merecen las señoritas prostitutas, Agrimensor Fracassi. Es un oficio como cualquier otro. Bah, quizás tenga algunas diferencias con -pongamos por caso- la zapatería, pero en última instancia se reducen a cuestiones meramente técnicas.

¿Cómo que le parece una barbaridad? No sea así, Fracassi, no hay que ver todo en blanco y negro. Perdón, en blanco y afroamericano. Es un simple chascarrillo. No se ponga así. Fracassi, no sea boludo. No digo "boludo" en una forma peyorativa. Sí, soy conciente de que el 2% de los hombres sufre de inflamaciones genitales. Lo que le pido es que no se tome todo tan a la tremenda.

¡No se vaya, Maestro mayor de obras Fracassi! ¡Fracassi! ¿el dictamen para cuando está?

Que lo parió.

lunes, 8 de junio de 2009

No me pidan que cabecée (parte I)


Ho húpnos tou tanatos adelfós estín. Esa fue la primera frase en griego que aprendí a pronunciar en mi vida. Entonces la repetí letánicamente a fin de recordarla, porque no cualquiera puede decir una frase en griego. Fue en el primero de los 3 años que tuve de griego. Me alegro de haberla recordado porque no es que en esos 3 años haya aprendido a hablar en griego. No, porque el comentario fácil es "Bueno, si voy a Grecia me podés dar una mano". Y la verdad es que no. O sí, con las valijas, porque hablar griego lo que se dice hablar es mucho más complicado. Quizás le pueda leer los carteles en la calle para decirle que dirían en nuestro alfabeto. O podría ayudarlo si lo que le quiere decir a un griego es una palabra suelta como "sabio", "suerte", "alégrese" o "el sueño es hermano de la muerte". Porque eso significa Ho húpnos tou thanatos adelfós estín. Con la hache aspirada, como si fuese una jota. Sí, así. Ya ve, casi que sabe lo mismo de griego que yo. Además, no creo que esa frase le sirva para pedir pan o embutidos en el supermercado. Ni en el de Grecia ni en el de acá.

Lo que no entiendo es este interés repentino por mis clases de griego. ¿Cómo? ¡Ah, sí! Ya sé a qué venía. Si algo he comprobado en estas semanas, es que el parecido familiar entre la muerte y el sueño viene por su inevitabilidad. Hay muchos criterios que podríamos adoptar para clasificar a los seres humanos. El que me interesa es muy simple: la gente que sufre el sueño y la que no. Sí, también podría ser entre la gente que estudió griego y la que no, pero no viene a cuento. Además ¿como contaríamos a los griegos? ¿estudiaron griego o no? Porque allá lo aprenden de chiquitos, no sé si lo estudian. No me venga con que acá tenemos clases de castellano porque le presento a alguno de mis alumnos y su argumento se muere. O se pone a soñar que sería parecido. Porque el sueño es hermano de la muerte. ¿Eh? ah, sí, sí, los que sufren el sueño y los que no. Decía: hay personas que no duermen bien y al otro día están como si nada; se acuestan después de un casorio a las 6 de la mañana y a las 9 ya están jodiendo con el diario. Otras, duermen menos de las 8 horas que dice no sé que estudio que el ser humano necesita y quedan anuladas. Social, laboral y humanamente anuladas. Son una sombra de sí mismas. Lo dejaría que adivine, pero perdimos mucho tiempo hablando de mis clases de griego así que se lo digo yo: pertenezco al segundo tipo.

Y digo que las últimas semanas han sido una patentización de que el sueño es hermano de la muerte porque he comprobado que los dos son inevitables. ¿Ya lo dije? Disculpe, es que últimamente no he dormido bien. La cantidad de horas de sueño ha disminuído dramáticamente. Por suerte, para compensar esto, la cantidad de actividades que tengo se ha triplicado. Así las cosas, me he quedado dormido sistemáticamente tanto en cursos a las que asisto como en cursos que doy (tan equitativamente que me quita la culpa de que me vean babeando en el tercer asiento); en la soledad de mi escritorio he sido atenazado por Morfeo tanto como en conversaciones grupales las palabras dejaron de tener significado para convertirse en extraños y bellos sonidos. Mi voluntad alega haber sido golpeada salvajemente por mi naturaleza biológica.

El tema del sueño ha dominado la cultura occidental desde Lope de Vega hasta Woody Allen pasando por los sueños con serpientes de Silvio Rodriguez, pero poco se ha escrito verdaderamente sobre él. Tomemos por caso a Freud. No habló propiamente del sueño sino de los sueños. Es decir, se dedicó a avisarle a Silvio Rodriguez que sus serpientes venían de la mala digestión de embutidos, pero no le dijo cómo hacer para no quedarse dormido en la segunda estrofa de "Ojalá" cuando da un concierto.

Nadie parece dimensionar lo que influye el sueño en las decisiones de una persona: "sí, sí, compralo y dejame de hinchar"; "¡basta! ¡el problema con ese vestido es que estás más gorda!"; "¿sabés qué? invadamos Polonia". Y todos saben lo irremontables que pueden ser para la historia de la humanidad las situaciones generadas en este estado de humor al que le es negada la racionalidad. Sí, me refiero en particular al segundo caso. ¡Y no me diga que no es así porque le tiro los ciclos REM por la cabeza! Perdón, perdón. Es que he dormido poco últimamente.

Por hoy dejamos acá. Con que se sitúe de una lado de la divisoria (entre los que sufren el sueño y los que no. No, no, lo del griego dejelo) ya es suficiente. En una futura entrega me propongo abordar mejor las situaciones que genera el estado de sopor mencionado. No obstante, como todavía no tengo pensado cómo he de hacerlo, si ve que me pongo a hablar de lo llamativo que es que el tomate sea una fruta y no una verdura, no pregunte demasiado. Disimule que viene gente.

Cualquier cosa le tomo el aoristo tercero del verbo "ballo", que para eso estudié griego.

martes, 2 de junio de 2009

El día que Occam conoció a Ronald McDonald


Amable lector, no son pocas las cosas que le he pedido para con mis escritos: paciencia, buena voluntad, indulgencia, financiación e incluso -en ciertas ocasiones- algo de piedad. Acostumbrado a tales requisitorias, no le molestará que para este escrito le pida un poco de imaginación. Necesito que imagine a Guillermo de Occam, filósofo medieval, en la fila de un McDonalds. No, no tengo pretenciones en particular, así que lo puede imaginar como le guste. No, me parece que no tenía un parche en el ojo, pero si usted quier... ¿por qué con una remera de Deportivo Morón? Hágalo, hágalo si quiere, pero me parece que le quita un poco de porte. No, no dije "deporte". Ya sé que Morón es un equipo de fútbol, dije "de (separado) porte". Deje, deje. Sí, puede ser en el Mc Donalds de Corrientes y Pellegrini. No hace a la cuestión.

Muy bien, Occam escruta -al parecer con su ojo sano- el tablero que contiene los combos. Mientras medita en busca de la opción correcta y piensa que bien el combo del Big Mac podría llamarse Combo 4 en lugar de Combo 1, una señorita lo interrumpe: "¿Quiere que le tome el pedido?". "¿Aquí? ¿en medio de la fila? Sorprendente" piensa. "Un combo 1 mediano con Coca sin hielo" dice. La femenina singular lo anota en una planilla, despega la misma de un bloc que contiene otras tantas planillas impolutas y se la entrega a Occam. El bueno de Guillermo, sorprendido, inquiere: "¿listo? ¿mi pedido está hecho?". "No, usted le entrega esa planilla a la cajera y ella le pepara el pedido" retruca la chica. Confundido, Occam frunce el ceño y repasa el circuito esperando que se le esté pasando algo. En este estado llega hasta la caja, donde otras chica distinta le arrebata la planilla de la mano (al parecer sus cavilaciones estaban retrasando la fila) y se apronta a cumplimentar el pedido.

Mientras la cajera leía la planilla, Occam le espeta su famoso apotegma: "entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem". Silencio. La cajera y otros dos McEsclavos se paralizan. Cruzan miradas intranquilas. Uno de ellos, envalentonado por su condición de empleado del mes, se adelanta y dice: "No...no nos quedaron. Pero puede cambiarlo por una ensalada". Occam vuelve a la carga de una manera que su contrincante pueda entender que está en una guerra: "los entes no deben ser multiplicados sin necesidad". Nuevo silencio. Nuevas miradas. La misma respuesta: "...o por un cuaro de libra, si quiere". Occam se inquieta: "¡QUE NO HAY QUE HACER COSAS AL PEDO! ¿Para qué me hace completar una planilla si es exactamente lo mismo que pedir directamente en la caja?". El pánico se apodera de los empleados. Algunos gritan. Otros lloran. Uno de ellos corre hasta un teléfono rojo: "Ronald, tenemos una emergencia".

Dos minutos más tarde, Ronald McDonald en persona se hace presente en el lugar (¿pedí imaginación o no pedí imaginación?) Cierta desprolijidad en el maquillaje de los ojos hace notar que salió apurado. Mientras se mete la camisa en el pantalón, pregunta en un tono severo: "¿qué pasó? ¿alguien pidió su hamburguesa sin pepino?". Los empleados bajan la cabeza. El empleado del mes apunta a Occam y dice: "el señor cuestiona la existencia misma de las planillas de toma de pedido" (puestos a imaginar, cuidemos las formas) Una expresión de disgusto se dibuja en el rostro de Ronald (literalmente, se pinta una boca triste y dos cejas fruncidas en la cara) "¿Cuál sería el problema, Señor?". "La señorita me toma el pedido, y me da una planilla que yo le entrego a la persona que bien podría tomarme el pedido en primer lugar ¿no ve la redundancia?". "Es para agilizar" retruca el payaso. "¿No le digo que suma un paso? Además ¿qué pasa si cambio de idea en el camino?". "Es para agilizar" insiste lacónicamente McDonald mientras un coro de empleados, mientras asienten maquinalmente con la cabeza, repite: "...para agilizar".

Sabiendo que la argumentación cae cuando se pelea en el campo de la irracionalidad, Occam toma su pedido y se da vuelta. Mientras se dispone a refugiarse en una de las tablas sostenidas por un soporte a la que los hombres han dado en llamar "mesa", en su retirada arroja la última estocada sobre su colorido contricante: "Yo había pedido Coca sin hielo".

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ACTUALIZACIÓN (5/6/09)

Agrego aquí el generoso aporte de Juan, de Eidético (eidetico.blogspot.com), quién ha hecho un dibujo ad hoc para este post. No, no creo que en el futuro puedan zafar de las imágenes extraídas de Google, pero por lo menos es una briza de aire fresco. La imagen muestra muy bien como McDonalds agiliza (es decir, como hace que sus empleados sean más giles) Lo único que le reprocho es que Ronald no tiene suficiente cara de malo.



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