martes, 2 de junio de 2009

El día que Occam conoció a Ronald McDonald


Amable lector, no son pocas las cosas que le he pedido para con mis escritos: paciencia, buena voluntad, indulgencia, financiación e incluso -en ciertas ocasiones- algo de piedad. Acostumbrado a tales requisitorias, no le molestará que para este escrito le pida un poco de imaginación. Necesito que imagine a Guillermo de Occam, filósofo medieval, en la fila de un McDonalds. No, no tengo pretenciones en particular, así que lo puede imaginar como le guste. No, me parece que no tenía un parche en el ojo, pero si usted quier... ¿por qué con una remera de Deportivo Morón? Hágalo, hágalo si quiere, pero me parece que le quita un poco de porte. No, no dije "deporte". Ya sé que Morón es un equipo de fútbol, dije "de (separado) porte". Deje, deje. Sí, puede ser en el Mc Donalds de Corrientes y Pellegrini. No hace a la cuestión.

Muy bien, Occam escruta -al parecer con su ojo sano- el tablero que contiene los combos. Mientras medita en busca de la opción correcta y piensa que bien el combo del Big Mac podría llamarse Combo 4 en lugar de Combo 1, una señorita lo interrumpe: "¿Quiere que le tome el pedido?". "¿Aquí? ¿en medio de la fila? Sorprendente" piensa. "Un combo 1 mediano con Coca sin hielo" dice. La femenina singular lo anota en una planilla, despega la misma de un bloc que contiene otras tantas planillas impolutas y se la entrega a Occam. El bueno de Guillermo, sorprendido, inquiere: "¿listo? ¿mi pedido está hecho?". "No, usted le entrega esa planilla a la cajera y ella le pepara el pedido" retruca la chica. Confundido, Occam frunce el ceño y repasa el circuito esperando que se le esté pasando algo. En este estado llega hasta la caja, donde otras chica distinta le arrebata la planilla de la mano (al parecer sus cavilaciones estaban retrasando la fila) y se apronta a cumplimentar el pedido.

Mientras la cajera leía la planilla, Occam le espeta su famoso apotegma: "entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem". Silencio. La cajera y otros dos McEsclavos se paralizan. Cruzan miradas intranquilas. Uno de ellos, envalentonado por su condición de empleado del mes, se adelanta y dice: "No...no nos quedaron. Pero puede cambiarlo por una ensalada". Occam vuelve a la carga de una manera que su contrincante pueda entender que está en una guerra: "los entes no deben ser multiplicados sin necesidad". Nuevo silencio. Nuevas miradas. La misma respuesta: "...o por un cuaro de libra, si quiere". Occam se inquieta: "¡QUE NO HAY QUE HACER COSAS AL PEDO! ¿Para qué me hace completar una planilla si es exactamente lo mismo que pedir directamente en la caja?". El pánico se apodera de los empleados. Algunos gritan. Otros lloran. Uno de ellos corre hasta un teléfono rojo: "Ronald, tenemos una emergencia".

Dos minutos más tarde, Ronald McDonald en persona se hace presente en el lugar (¿pedí imaginación o no pedí imaginación?) Cierta desprolijidad en el maquillaje de los ojos hace notar que salió apurado. Mientras se mete la camisa en el pantalón, pregunta en un tono severo: "¿qué pasó? ¿alguien pidió su hamburguesa sin pepino?". Los empleados bajan la cabeza. El empleado del mes apunta a Occam y dice: "el señor cuestiona la existencia misma de las planillas de toma de pedido" (puestos a imaginar, cuidemos las formas) Una expresión de disgusto se dibuja en el rostro de Ronald (literalmente, se pinta una boca triste y dos cejas fruncidas en la cara) "¿Cuál sería el problema, Señor?". "La señorita me toma el pedido, y me da una planilla que yo le entrego a la persona que bien podría tomarme el pedido en primer lugar ¿no ve la redundancia?". "Es para agilizar" retruca el payaso. "¿No le digo que suma un paso? Además ¿qué pasa si cambio de idea en el camino?". "Es para agilizar" insiste lacónicamente McDonald mientras un coro de empleados, mientras asienten maquinalmente con la cabeza, repite: "...para agilizar".

Sabiendo que la argumentación cae cuando se pelea en el campo de la irracionalidad, Occam toma su pedido y se da vuelta. Mientras se dispone a refugiarse en una de las tablas sostenidas por un soporte a la que los hombres han dado en llamar "mesa", en su retirada arroja la última estocada sobre su colorido contricante: "Yo había pedido Coca sin hielo".

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ACTUALIZACIÓN (5/6/09)

Agrego aquí el generoso aporte de Juan, de Eidético (eidetico.blogspot.com), quién ha hecho un dibujo ad hoc para este post. No, no creo que en el futuro puedan zafar de las imágenes extraídas de Google, pero por lo menos es una briza de aire fresco. La imagen muestra muy bien como McDonalds agiliza (es decir, como hace que sus empleados sean más giles) Lo único que le reprocho es que Ronald no tiene suficiente cara de malo.



27 comentarios:

el vecino de Occam dijo...

que gran ironia! y pensar que Occam nego la posibilidad de multiplicar los entes sin necesidad justamente para... agilizar!!!

Viejex dijo...

Me extraña que el tipo, famoso por su navaja no haya perdido los estribos y haya hecho un estrago ahi dentro.

Quizás en su época no hayan pasado "Un dia de furia" en los monasterios franciscanos que solia habitar.

Seguramente le habría reconfortado tanto como como a mí ver aquella memorable secuencia.

Yoni Bigud dijo...

Habrá pedido coca sin hielo, pero en la planillita no lo puso.

Aparte en Mc Donalds somos así (yo soy portero de noche, ¿no lo sabía?), muy católicos. El señor Occam podrá decir lo que le plazca, pero nuestro Señor Jesucristo nos ha enseñado -con el asunto aquel de los pescaditos- que la multiplicación de los entes es algo bueno y muy útil. Y puestos a multiplicar también seremos los primeros. Quédese donde está, que un empleado vendrá a probar su hamburguesa y su coca sin hielo, y si todo está en orden le traeremos una nueva, exactamente igual. No olvide hacerle su pedido a aquella señorita. Sí, la que tiene la planillita.

Un saludo.

Pablo dijo...

Vecino de Occam, dígale que hay que pensarlo mejor. Por eso se metió con el tema de que las esencias son nominales, para agilizar, y mire el quilombo que hizo.

Viejex, temimos lo peor. Occam es reconocidamente irascible. Todos recuerdan aquél episodio cuando con la navaja le pinchó la esfera a Parménides.

Yoni, permitame dudar de su pertenencia a McDonalds o a la religión católica. En principio, la gente que trabaja en McDonalds -como los que lo hacen en los call centers- no tienen alma espiritual, por lo que son irreconciliables. Digamos que si los discípulos hubiesen trabajado en McDonalds, cuando Jesús pidió un pan para multiplicar le hubiesen dado un can y la gente hubiese huído despavorida y hambrienta.

Pecé dijo...

Su blog viene es ascenso, Mr. Cox. Algo así como deportivo Morón, si me apura un poco.

Pecé dijo...

Su blog viene es ascenso, Mr. Cox. Algo así como deportivo Morón, si me apura un poco.

Ludmila dijo...

Dicen que al salir del McDonalds Guillermo se encaminó por la calle Esmeralda hasta la zona de pubs irlandeses y enloqueció desproporcionalmente al ver el cartel que rezaba "Happy Hour, dos por uno".

Pablo dijo...

Pecé, me lo dicen seguido. En realidad las palabras textuales son "su blog no puede caer más bajo" pero entiendo que la idea es la misma. Es una alegría tener a un medievalista como usted por aquí, para chequear que la información dada sobre Deportivo Morón sea correcta.

Pecé, me lo dicen seg...un momento. Tengo un deja vú.

Ludmila, es así. Lamentable. Por un hecho semejante tiene vedada la entrada al Jumbo de Palermo.

Mae dijo...

Muy bueno, muy bueno, Cox. En ascenso, coincido (estoy poco inspirada este mediodía, como verás)

D.I.E.G.O. dijo...

Brillante y Caro amigo, si pero, (siempre lo hay).
El que te tomen el pedido y lo anoten en un papel congela tus cavilaciones 5' antes de que llegue a la caja.
Posiblemente, mi lúcido amigo, vos llegues a la caja sabiendo claramente cual de las porquerias que alli sirven introducirás en tu castigado cuerpo.
En realidad es una estrategia de aceleración, usada para hacer lo que dijo Occan eliminar entes, sin eliminar cli-entes.
Suele haber muchos boludos sueltos por esta pampas, que llegan a la caja sin saben que carajo están haciendo allí creo que Occam comprendería.

saludos

Anónimo dijo...

Usted disculpe, pero yo soy el que venia atras del fulanmo ese Occam en la fila.
Mira que armar ese quilombo por un papelito!
Macho... es fast food no fast thinking; la grasa y las ideas estan totalmente reñidas, si queres coherencia anda a la Biblioteca Nacional.
Le recomiendo que no vuelva al local, no solo va a alimentar su espiritu, sino que se alimentara mejor.

Bugman dijo...

La anécdota es evidentemente apócrifa. No es posible que al bueno de Guillermo no le hayan ofrecido agrandar el combo.

Pablo dijo...

Mae, muchas gracias. Espero que su coincidencia con Pecé no esté ligada a su falta de inspiración (de oxígeno concretamente) Bienvenida a este espacio.

D.I.E.G.O., ese es justamente el problema. Congela las cavilaciones cuando uno todavía necesita del tiempo para hacer la elección. Yo necesito de la presión de que está por llegar mi turno para decidir. Y si ese adrenalínico tiempo se acaba porque llega mi turno, y para diferenciarme de los boludos sueltos por las Pampas, elijo lo que pedí la última vez. Bueno, quizás no me diferencie tanto. También le doy la bienvenida a mi morada virtual.

Anónimo, sólo le recuerdo que el hombre tiene una navaja, así que no tire mucho de la cuerda. Si aplica: bienvenido. Si no... ¿sus cosas bien?

Bugman, se ve que el cronista se distrajo con el juguete de la cajita feliz o tuvo un taponamiento aortico temporal. ¿No quiere algún postre para acompañar su comentario?

Fabiana dijo...

Pablo.
He hecho caso a su pedido y, utilizando mi imaginación, cambié la camiseta de Deportivo Morón por la número 9 de Boca.
Espero no le importe.
Con respecto a la anécdota, me queda una duda que fue sembrada por Bugman: Si no le ofrecieron agrandar el combo, no parece muy verídica..
Peeeeero..
Siempre hay un pero..
Si pidió la coca sin hielo y se la dieron con el famoso picadillo de agua en estado sólido que le suelen poner en este lugar,(que suele ocupar mas de la mitad del espacio físico del vaso, reservado para el líquido elemento), entónces tiene su parte de verdad..

Le dejo un abrazo! :)

BUG dijo...

Gracias.
Mis cosas bien, reducidas, pero bien...

Anónimo dijo...

... Y no hablemos de navaja en casa del ahorcado, o algo por el estilo.

berenice dijo...

Claro, si Occam hubiera ido con su navaja, otro hubiera sido el cantar.

Pablo dijo...

Fabiana, puede hacerlo, pero no sé si le suma demasiado porte. A lo mejor podemos hacer pasar a Occam como un turista.
El problema es que nuestro presupuesto no alcanza para contratar cronistas más profesionales. La mayoría de las veces tengo que rellenar huecos con lo que me parezca mejor. Dicen que uno tiene que saber los bueyes con los que ara. Yo puedo decir que mi cronista no es un buey, pero es un animal.

Anónimo, me agarra volando bajo. Le pido que no sea críptico, que me deja mal parado frente al resto de los lectores.

Berenice, podríamos tratar de terminar el relato con alguna moraleja ¿no? Del tipo "si querés que te den bien el pedido andá armado" o "Ronald McDonald es anti-nominalista" o "no hay que mezclar filosofía y comida rápida" o "dejá en paz a Occam.... y a Ronald McDonald". Bueno, los hermanos Grimm también deben haber tenido pruebas fallidas.

berenice dijo...

La navaja de Occam no la fabricó el mismo que hizo la de Pedro Navaja.
Los Grimm lo hubieran agarrado a Ronald y le ponían zapatones de hierro fundido.
Justicia arquetípica:
¿que tiene que hacer un payaso dando de comer a los niños?
Tiene malas intenciones, seguro.

Juan dijo...

Pablo: tu escrito inspiró una imagen eidética, a dónde te la mando para que la veas y si querés, postees?
Abrazo

Juan

Matias dijo...

Occam, desgraciado Anarquista!.
Maldito rojo. Comunista de mala muerte. En una palabra: MARXISTA!

Pablo dijo...

Berenice, ha tocado un tema que merece un desarrollo propio. En principio, la misma existencia de un payaso es conflictiva. ¿Por qué, si su fin es divertir a los más chicos, dan miedo?

Juan, el honor que me hacés. ppbenegascox@gmail.com y lo agregamos.

Matías, veo un cierto encono contra la figura de Occam. O usted es un Ronaldista o estaba en el partido en que pinchó la esfera parmenídea.

Juan dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Juan dijo...

Pablo: te mandé una mejor versión del dibujo. Buscalo en tu gmail.
Saludos

Juan

Juan dijo...

En el McDonald de Cantón, China, te toman el pedido en la fila y lo van preparando mientras estás en la fila... Occam feliz.
jajajajajaja.

Flora dijo...

Creo que el movimiento gastronómico posmoderno que va mejor con Occam es sin duda el Slow Food y no ese otro en el que no saben valorarlo. Quizás la navaja existe porque en el fondo el pobre Guille fue un niño vapuleado e incomprendido... qué pena!
Un beso Benegas, sus palabras son puemas.

Pablo dijo...

Juan, ¿ve? los chinos haciendo las cosas con inteligencia y nosotros acá haciendo un chino.

Flora, al parecer de grande Occam también fue vapuleado e incomprendido. Le agradezco el cumplido le agradezco.

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