miércoles, 12 de octubre de 2011

La divulgación es historia



Introducción: casi por definición, la obras de divulgación implican una simplificación. Esta condición para una mayor comprensión de la redacción que logre una mejor retención en el lector huevón parece una contradicción. Pues la ejercitación del intelecto simplón no se da en la consumisión de papilla sino en la conformación de hábitos y la superación de una postulación simple de la realidad. Pero esta constitución no se da en la repetición de lo que diga un libro a elección sino en la fijación y comprensión de una concepción que bien podríamos denominar 'cosmovisión'. Y si bien la acreditación de esto es díficil, una evaluación externa puede confirmar nuestra percepción de la consecución de una idea propia o de la adhesión a una tradición existente. Por supuesto, esta clasificación no tiene la intención de generar confusión sino de ayudar a la clarificación para facilitar la elección de bibliografía futura.


- ¿Eh?

- Perdón, Galíndez. Me voy por las ramas. En realidad lo cité para hacerle una devolución de su examen de Historia. Y me han pedido expresamente que lo haga porque su performance preocupa por lo que se pueda pensar de esta institución. Y de los seres humanos en general. Al parecer, en el último ranking, nuestro país habría caído 23 puesto sólo por su prueba, Galíndez.

Ante todo, para que no lo tome como algo personal, quiero que sepa que yo creo que hay un mérito en hacer libros de historia como los de -pongamos por caso- Felipe Pigna, que simplificando un poco el asunto lleva por los avatares de la historia a un amplio espectro de lectores. Se trata de un mérito económico, sin duda. De hecho, de ahí viene la expresión de que un libro "salió como Pigna". Pero divago, Galíndez. Decía, hay ciertas cosas, sin embargo, que no pueden dejarse pasar. Bah, quizás pudiesen dejarse pasar a una exposición dadaísta o a un drenaje, pero no a un examen de Historia, que es lo que nos congrega hoy.

En primer lugar, es destacable que comprometa su visión en los acontecimientos históricos, pero quizás se haya pasado de rosca con los subjetivemas. Aunque poco académico, puedo aceptar que desde un determinado marco teórico se refiera a los norteamericanos del siglo XX como "cerdos imperialistas". Aunque no soy amigo de las repeticiones, también podría conceder que repita la adjetivación para los ingleses del siglo XVIII; pero no creo que pueda aplicarlo sin más al milenario Imperio Chino. Es claro que la carga es otra. Y dudo que la dinastía Ming haya planeado saturar Occidente con mercancía barata y de mala calidad como usted les imputa. No, no, el gato que saluda constantemente no tiene nada que ver con ellos. Ni tampoco el supermercado que está a la vuelta de su casa, así que directamente taché todos sus reclamos referidos al mantenimiento de la cadena de frío y el redondeo a favor del cliente.

Tampoco puedo negar su compromiso afectivo con los grandes personajes históricos, pero usted lleva sus simpatías demasiado lejos. Por eso quería aclararle que a Heráclito le decían "el obscuro de Éfeso" gracias a su prosa sibilina y enrevesada. Ciertamente "el Negro Heráclito" no tiene una significación análoga. Y si bien "el Azote de Dios" es también un sobrenombre, tampoco es homologable con "el hinchapelotas de Atila". Pero le reconozco que esas referencias por lo menos eran claras. No tanto así en otros casos. Por eso le pido que deje las supersticiones afuera del aula: 45 minutos tratando de entender a quién se refería cuando hablaba del presidente "Mendez". Recién cuando menciona las políticas económicas "del innombrable" pude unir cabos. Incluso uno de mis hijos que leyó a la pasada me preguntó si Lord Voldemort había sido presidente de Argentina. Justo estaban pasando las noticias, así que no sabe lo que me costó quitarle esa idea de la cabeza.

Por otro lado, no tengo intención de rehacer el camino de sus asociaciones libres, pero las facciones que apoyaban respectivamente al Pontificado y al Emperador en la Europa del siglo XII se denominaban güelfos y gibelinos, y no 'golfas' y 'gobelinos'. No, no me interesa saber en qué sentido usted considera que libran una batalla. Simplemente es inexacto.

Quizá, para redondear, marcarle algunos errores puntuales. Cositas de nada. Waterloo no fue una marca de inodoros y la conferencia de Yalta no tuvo como objetivo la promoción de un antiácido. Ciertamente no fue Blas Armando Giunta el que dijo que sólo podía ofrecer "sangre, sudor y lágrimas". No, no le voy a preguntar al plantel de Mandiyú del 92, no fue él quién lo dijo. El régimen de Vichy nada tiene que ver con una crema francesa para perder peso y cuando pregunto por los antecedentes de Perón no puede contestarme que antes era Cangallo.

Ponerle un cero sería ofender a quienes han sido sorprendidos copiándose, pero por otro lado los profesores de esta institución consideramos que haber cursado el mismo año 8 años es una paradoja temporal peligrosa y que la única marmota es usted mismo así que hemos optado por aprobarlo, teniendo en cuenta que algunas respuestas son correctas si uno simplemente cambia la pregunta. Por ejemplo, su respuesta sobre los factores desencadenantes de la primera guerra coincide con la descripción de las prácticas rituales en los deportes de los Mayas.

Además, desde la DEGEP nos dicen que prenderlo fuego no es una solución posible.

jueves, 6 de octubre de 2011

Historias mínimas VI




Esta semana estuve tomando un examen con una parte de multiple choice. Observando las preguntas, me encontré con lo que he denominado "la aporía del multiple choice". Gracias, gracias. Yo también creo que es un nombre muy logrado.


Veamos en que consiste: imagine que tiene una pregunta determinada y encuentra las siguientes opciones:


1) Pregunta determinada 1:


a) respuesta determinada 'a'.


b) respuesta determinada 'b'.


c) respuesta determinada 'c'.


d) Todas son correctas.


e) Ninguna es correcta.


Si las respuestas 'a', 'b' y 'c' fuesen correctas, uno estaría tentado a responder 'd'. Ahora ¿la respuesta 'd' no incluye también la 'e', invalidándose a sí misma? ¿o sea que para esta pregunta no existe una respuesta simple? Dicho esto, usted considera que este planteo:


a) es interesante.


b) es curioso.


c) pone en entredicho al entero sistema educativo desde sus mismos fundamentos.


d) comprate una vida.


e) Todas las anteriores.


f) Ninguna de las anteriores.



¿Cómo que 'd'? ¿donde quedó el amor por la paradoja?


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Envalentonado por los logros de mi aguda inteligencia, consideré que debía dejar un legado al que mis hijas pudiesen volver en momentos de incertidumbre y/o zozobra como un faro que alumbra en la noche de la vida. Aunque, con la claridad del día, me dijeron que el faro zozobra, yo sé que en el futuro lo agradecerán.



DECÁLOGO PARA MIS HIJAS


(para momento de incertidumbre y/o zozobra)



1) Es cierto que debes ser previsora y ahorrar, pero nunca compres papel higiénico de simple hoja ni jugos concentrados para diluir. Y, ciertamente, nunca compres ambos al mismo tiempo. Puede ser trágico.


2) Dicen que las mujeres buscan un hombre parecido a su padre. Desde ya te digo que no te conviene juntarse con ese vaguito.


3) Al elegir marido, lo que cuenta son los valores que importan. Reformulo, lo que importa son los valores de la cuenta.


4) No prometas un decálogo cuando sólo tienes 3 o 4 ideas sueltas.


5) Elije un password y aplicalo a todo. Es la única manera de no perder el acceso a cada banco/diario on line/casa de fotografía/cuenta de mail/grupo de descuentos/larga lista de etcéteras en que hayas creado una cuenta alguna vez.


6) No estires innecesariamente decálogos únicamente porque pusiste que era un decálogo cuando sólo tenías 3 o 4 ideas sueltas.


7) No sobreabundes en explicaciones que generen el efecto contrario y terminan incriminando más de lo que justifican, como el otro día cuando me estaba yendo a almorzar con el diario y se me ocurrió pasar a mear y, cuando un compañero me veía entrar al baño con el diario le expliqué que no era para ahora sino para el almuerzo posterior que... creo que he probado mi punto.


8) Ignorá el punto 7.


9) Cumple siempre tus promesas. Si decís que vas a hacer un decálogo, hacé un decálogo.


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Yo sabía que no iba a terminar bien. Porque una cosa es poner un estándar irreal, imposible como parámetro de la belleza femenina, pero además recurrir al photoshop para mejorar a mujeres que ya de por sí hacen gastos ridículos en cosmética es tentar a la suerte. No bastó con haberse olvidado de reponer el ombligo en alguna sílfides, sino que fueron más allá. Cada vez más allá. Por eso en realidad no me sorprende la última foto de portada de la revista de Susana Gimenez.











Esa pantorilla no se la cree nadie.


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Cosas que escribiría si tuviese Twitter:


La magia es como los embutidos: se disfruta más cuando no se sabe cómo se hace.


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Si nuestra época se caracteriza por romper los límites impuestos por la naturaleza o las tradiciones, nadie encarna mejor el espíritu de nuestro tiempo como Silvina G-Q (pronúnciese yi-kiú). Nacida bajo el nombre de Raúl Gutierrez Quevedo, ya desde niño...desde niña comprendió que había nacido en el cuerpo equivocado...¡equivocada! Ah, no, equivocado estaba bien. Se sentía mujer y amaba ser mujer, por lo que a nadie sorprendió que abrazara el travestismo. Sobre todo después de haber abrazado durante tanto tiempo a su primo Damián. Fue una liberación. Atrás quedaron los intercambios de remera con los pilares del equipo de rugby contrario y se abrían posibilidades de intercambio de ropa con sus amigas. Pero la sociedad no estaba preparada. Él...¡ella! la prepararía (¿prepararío?) Fueron sus valientes reclamos los que terminaron en la histórica instalación de mingitorios en el baño de mujeres del Cine Atlas.


Casi como una consecuencia natural, el amor por su nuevo género decantó en su afiliación al movimiento feminista. Un feminismo que bregaba por la igualdad absoluta entre varones y mujeres. ¿Y qué si eso resintió un poco la femeneidad de su aspecto? El feminismo de la igualdad es lo que es. Las mujeres no son menos que los hombres, son iguales. A tal punto que podríamos decir que son lo mismo. Además, fueron esas horas de marcha y de lucha compartida lo que fue fermentando aquél paso que terminaba de personificar la ruptura con la sociedad tradicional: el amor por su compañera Diana Olivares le hizo comprender que era lesbiana.


Contra viento y marea, Silvina y Diana lograron formar una hermosa familia junto con sus 4 hijos. Aquí una foto de este...esta rebelde que logró romper todas las tradiciones en pos del cumplimiento de sus sueños:











Silvina es la de bigote.






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