¿Es usted una persona con un coeficiente intelectual promedio? ¿logra armar oraciones con sentido? ¿está aburrido de entender lo que le quieren decir? ¿le gustaría experimentar lo que se siente ser un completo imbécil? Pues bien, tenemos una propuesta que parece estar hecha a su medida.
Oligofrenic tours le ofrece la posibilidad de convertirse -a un costo muy razonable- en un ser dubitativo, confundido y con expresión de pocas luces. Usted podrá elegir dónde vivir en carne propia lo que significa ser un idiota de la primera hora.
Opción 1: el trámite bancario.
La consigna inicial no podría ser más simple: pagar unos dólares que figuran en el resumen de su tarjeta de crédito. Pero aquí viene lo emocionante: deberá hacerlo desde una tarjeta de débito ¡del mismo banco!
- ¿Qué tal? Sí, quería pagar unos dólares de mi tarjeta.
- ¿Efectivo?
- No, desde una tarjeta.
- Por caja no, vaya a servicio al cliente.
- ¿Qué tal? Sí, quería pagar unos dólares de mi tarjeta.
- Puede hacerlo desde las terminales de autoconsulta.
- ¿Qué tal? Sí, quería pagar unos dólares de mi tarjeta.
- ...
- ¡Ah, es una maquina! ¡qué bolú! A ver...pongo acá...¿qué es esto?
- Sí, disculpe, yo vine recién. Me pide una clave.
- ¿No tiene clave telefónica? Tiene que ir a un cajero, seleccionar "generación de claves" y poner un número que no empiece con 19 ni con 20, cuyos números no se repitan ni sumen entre sí un múltiplo de 2, 3 o 5...
-Fantástico.
- ...con esa clave llama a este teléfono, recita un soneto que no sea del siglo de oro español mientras baila una polka y selecciona la opción 16. Va a ver que el auricular empieza a hacer una serie de sonidos chirriantes como de señal de fax. Cuando escuche un ruido en fa, entonces apriete el número 4 todas las veces que pueda. Si llega a la cantidad que la máquina considera suficientes, le dará la clave que necesita.
- ¿Qué tal? Yo estuve...
- Sí, ¿qué pasa?
- Mire, tengo un problema. Cuando quiero seleccionar la opción 16 me toma sólo el 1 y me lleva a la opción para que el banco me extraiga plata de la cuenta arbitrariamente.
- ¿Está seguro de que está bailando una polca y no un minué?
- Sí, sí...
- ¿Y aprieta la opción mientras baila y recita?
- No, yo lo estaba haciendo después. Es que con el movimiento...
- Debe ser eso.
Si a esa altura usted no duda de sus capacidades es porque es un imbécil. ¡Ah, caramba! Satisfacción garantizada.
Opción 2: el mecánico
Pocos ámbitos son tan misteriosos para un lego (y tan costosos) como el mecánico. Las oportunidades de quedar como un soquete y de que incluso se rían de uno a sus espaldas son inmejorables.
- Sí, ¿qué tal? Vengo porque el auto está haciendo un ruido raro en la rueda de atrás.
- A ver... (abre el capó)
- Pero el ruido es... (señala tímidamente la rueda de atrás pero finalmente opta por sumirse en un cauteloso e ignorante silencio)
- Claro, se ve que... ¡CRACK! (arranca una pieza del motor) Mirá, pibe, ¿ves esto? Este es el problema.
- Pero ¡si usted lo acaba de arrancar!
- No, campeón, no. El sonido de rotura y las pequeñas piezas y tornillos que ahora se le van cayendo son perfectamente normales, pero ¿ves esto? esteee...estaaa...ehhh...manchita de aceite. Bueno, eso no debería estar. Voy a tener que pedirte el repuesto. Un defibrilador asintónico XP-3...sin manchita de aceite. Calculale $3800.
-¡$3800!
- Y eso que casi no te estoy cobrando la mano de obra.
- Bueno (resignado), lo paso a buscar la semana que viene, entonces.
(Mientras se va, escucha risas a sus espaldas)
Opción 3: los especialistas
En cualquier ámbito de las Ciencias Sociales siempre contaremos con un grupúsculo que, con lenguaje sibilino, querrá mantenerse entre los iniciados marcando la distancia existente con el común de los mortales. Por eso le aconsejamos que si usted es psicólogo, se junte con historiadores; si es historiador, vaya con los sociólogos; si es sociólogo, con los filósofos y si es filósofo, mándenos su currículum. Si usted es administrador de empresas, médico o ingeniero electromecánico, vaya con cualquiera de los antes mencionados. Todos ellos, para marcar esta diferencia, han desarrollado un lenguaje que les permite mantener a los legos en una situación de embobamiento incomprensivo. Pues bien, si tiene tarjeta de crédito ¡usted puede ser un lego bobo que no comprende!
- Claramente aquí se ve como se pone en juego una lógica que, objetivando aquellos recortes disciplinares, opera en la coyuntura matricialmente, de manera que podemos problematizar las subjetividades sin necesariamente sistematizarlas.
- ¿Eh? ¿es una pregunta? Café con leche. No, mejor los hunos. O el óptimo de Pareto. Lo que aplique mejor.
Nunca se sintirá más disminuido intelectualmente. Dudará de sus capacidades intelectuales hasta el punto de ver con recelo a los simios, delfines y cerdos. ¡Aproveche ahora!
Promoción válida hasta que se todos se den cuenta de que no están diciendo una bosta.

Como ve, las oportunidades son muchas y están al alcance de la mano. Decídase, deje su lado su reparos, su pudor, su ego y su economía familiar y súmese a las propuestas de Oligofrenic tours.
Oligofrenic Tours. Después de pagarnos, se sentirá un imbécil.