lunes, 31 de enero de 2011
Los secretos de los secretos de Harry
jueves, 27 de enero de 2011
Manual para padres primerizos
Creame, yo lo entiendo. Usted es un as de los balances; un tigre para las negociaciones; un monstruo de la informática o un tiburón para las finanzas. Y sin embargo, se halla ante esta situación como si fuese un quinceañero. Es que usted estaba preparado para todo. Para todo menos para lidiar con lo irracional. Y es así que, súbitamente, se ha quedado sin armas. Superado. Abatido.
Pero esto no tiene que ser así. No, señor. Yo creo que a usted lo que le falta es un poco de información, nada más. Con saber algunos datos de antemano puede preveer mejor sus acciones y reacciones.
Dado que los consejos para tratar con hijos adolescentes difieren (yendo desde la cercanía y contención hasta el uso coercitivo de una Magnum 47 pasando por la reclusión en una comunidad amish) en este análisis nos abocaremos al período neonato-infantil.
La vida es sueño: el primer momento en que uno se da cuenta de que se enfrenta a una forma de vida diferente es al momento de cotejar los criterios sobre cuando y cómo se debe dormir. Mientras usted considera que dormir es una de las pocas actividades donde un recién nacido debería ser autosuficiente, la criatura propondrá que su presencia es necesaria no sólo para conciliar el sueño sino también para mantenerlo. En este ajedrez de la acostada, su mejor opción será la de dejar el habitáculo sin que el infante se percate. Ah, pero esto no es tan fácil como suena. Mientras se desliza por el piso agazapado como un ninja, se encontrará insultando el momento en el que se le ocurrió ponerse jeans dado que el rozamiento es percibido por el agudo oído de su oponente (además de adquirir clarividente conciencia de los sectores del piso que tienden a crujir)
Por otro lado, cuando el niño alcanza un nivel de semi-racionalidad, la hora de dormir pasa a guardar una estrecha semejanza con un motín carcelario. Para que pueda captarla, me permito hacer una traducción simultánea de la situación anti-onírica.
- PAPÁAAAAAAAAAAAAAA!!! NO QUIERO DORMIR!!!
- (Tenemos demandas y queremos que sean satisfechas)
- NO ME IMPORTA. ACOSTATE YA.
- (Lo que piden es inaceptable)
- PAPÁAAAAA!!! VENÍIIIIIIIIIIII!!!!!!!!!!
- (Ejerceremos toda la violencia necesaria para que atiendan nuestros pedidos)
- BASTA PORQUE SI VOY TE DOY UN CHIRLO.
- (No nos obliguen a mandar al Escuadrón especial)
- PAPÁ!!!!! PAPÁAAA!!! PAPÁAAAAAAAAAAA!!!!!!!
- (Vengan, pero saben que no les será fácil)
- ACOSTATE EN LA CAMA Y YO VOY.
- (Depongan sus armas y entonces negociaremos)
- VENÍ Y YO ME ACUESTO.
- (Cuando se presente una autoridad competente y nos dé las garantías necesarias entonces entregaremos las armas)
Como puede ver, se encontrará en el papel de mediador hasta que se le acabe el caudal político o la paciencia.
El rastro: que la presencia de un hijo deja en un padre una marca indeleble puede entenderse en diferentes sentidos. Quién haya descubierto mientras daba una conferencia para 70 personas que el pantalón de su traje tenía un moco focilizado a la altura del muslo sabrá que el sentido literal es uno de ellos.
Después de un encuentro con una persona emergente (lo que antes se llamaba "en vías de desarrollo") uno debe chequear un par de lugares clave para ver si ha salido indemne: los hombros, las piernas y el pecho son los principales. Bah, trate de conseguir trajes descartables o un overall ad hoc.
El abrazo de la muerte: su pequeñín ha aprendido no sólo a caminar sino a hacerlo con bastante ligereza. Ustedes han desarrollado una relación más profunda y ahora, cuando vuelve de trabajar, el gurrumín corre hacia usted con amor profundo y casi un metro de altura.
¡Cuidado, hombre! Con un par de cálculos fáciles podrá entender que la ecuación resulta en un fabuloso golpe directo en las gónadas. No sabemos si se trata de un entusiasmo irreflexivo o de un astuto plan concebido para no tener hermanos, pero lo cierto es que si no quiere aparecer en uno de esos programas de "los mejores videos caseros" como el gordito al que le pegan en las bolas, tome las precauciones del caso.
miércoles, 5 de enero de 2011
Kairós pregunta

"¡Oh, no! Allí viene Puño azul y sus secuaces. Estamos perdidos"

miércoles, 29 de diciembre de 2010
Abalanzándose sobre el año
Antes que diga nada, ya sé, ya sé. 'Avalanzarse' va con 'v'. Pero lo que quiero hacer aquí es hacer un balance del año. Por eso nos vamos a abalanzar sobre él. Ya sé, no me diga nada, uno no debería hacer chistes que lo dejen mal parado a menos que los explique, lo que por otro lado le quita todo el chiste. No me diga nada, ya sé que estoy abundando demasiado en una explicación. En resumen, como norma general, no diga nada.
Recordar el año con un poco de perspectiva no por repetitivo deja de ser un ejercicio necesario. Creo que era Bauman quién decía que nuestro tiempo se asemeja a patinar sobre hielo muy delgado: hay que moverse muy rápidamente porque si uno se detiene se rompe el suelo sobre el que está parado. Pero no hay manera de engrosar ese hielo a menos que uno se detenga. No, es una metáfora, ¡no se deteng...! ¿ALGUIEN PUEDE AYUDAR AL SEÑOR QUE SE CAYÓ AL AGUA? Decía, si no hacemos pequeños balances los hechos nos pasan por al lado sin dejar huella, sin que podamos digerirlos, sin que nos ayuden a ser más sabios.

lunes, 20 de diciembre de 2010
No me pidan que cabecée (parte II)

jueves, 9 de diciembre de 2010
Física, metafísica y educación física

martes, 7 de diciembre de 2010
Ludópata

