“Islas, Clausen, Villaverde…”
lunes, 9 de noviembre de 2015
Un recuerdo
“Islas, Clausen, Villaverde…”
miércoles, 12 de octubre de 2011
La divulgación es historia
jueves, 6 de octubre de 2011
Historias mínimas VI

Silvina es la de bigote.
martes, 6 de septiembre de 2011
Antes del fin

jueves, 7 de julio de 2011
La necesidad es la novia de todos los inventores
martes, 1 de marzo de 2011
Historias mínimas VII
- Gracias.
- No, al contrario.
martes, 2 de noviembre de 2010
Historias mínimas VI
- Che, hoy me enteré que Robert en realidad no nació en Estados Unidos como pensábamos sino en Tokio, cuando su viejo estaba de embajador.
- ¡No te puedo creer que Bob es ponja!
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Cosas que nos han enseñado los cuentos de hadas:
- Que una persona puede entrar en una propiedad privada, robar en reiteradas ocasiones, provocar la muerte del dueño de casa y ser el bueno de la historia (Jack y la habichuelas mágicas)
- Que está bien abalanzarse sobre una mujer que está inconciente (Blancanieves)
- Que el amor de nuestra vida es cualquiera que calce 36 (La Cenicienta)
- Que, si la facha no ayuda, puede encerrarse a alguien hasta lograr conquistarlo (La Bella y la Bestia)
- Que no importa si uno hace las cosas a medias, lo importante es estar contactado con alguien que las haga bien y sacar provecho de ello (Los 3 chanchitos)
- Que mejor que hacerle mal a una persona es engañarlo antes de hacerle ese mismo mal (Caperucita Roja)
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Historias mínimas V
Por medio de la presente, queremos expresar nuestro profundo desagrado por Kairós, blog que -básicamente- consideramos una cagada y un sinsentido. Bastante a tono con la blogósfera entera, que no es más que un rejunte de fracasados. Y la vida es un bajón.
Presidente de la Fundación de bipolares de la República Argentina
¡Larga vida a Kairós!
Presidente de la Fundación de bipolares de la República Argentina
Vocal del club de bochas de Villa Dominico
Representante legal de un colegio Amish
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Jorge Cattanzaro
Presidente de la Fundación de bipolares de la República Argentina
Fundación de bipolares de la República Argentina. Comunicado n°6:
Acá va otra. “El poeta no pide más que tocar el cielo con su frente. Pero el lógico se empeña en meterse el cielo en la cabeza, hasta que la cabeza le estalla”. Buenísima. Esta es de Chesterton, la encontré leyendo sus obras completas. ¿Sabés qué? A este tipo hay que hacerle un monumento.
Vocal del club de bochas de Villa Dominico
Representante legal de un colegio Amish
Sommelier
jueves, 8 de julio de 2010
Salvavidas de plomo

miércoles, 30 de junio de 2010
Frases históricas II
Ya hemos hablado alguna vez de cómo la historia, para dárselas de interesante, suele alterar las formulaciones originales de algunas frases, con el expreso fin de..ah, ya lo dije. La cuestión es que durante largos meses hemos repasado archivos, recabado testimonios, hablado con expertos, investigado concienzudamente. El resultado es contundente: es mucho más fácil inventar. Con ustedes, la segunda parte de estas frases artificialmente afortunadas:
El primer hallazgo con lo que nos hemos topado, ha sido que "El Estado soy yo" no es más que el fruto de un desacuerdo lúdico. Luis XIV se disponía a jugar al Monopoly con dos de sus amigos, el Mariscal Jean Pierre C'elamastic y el conde de Laquettepariau. Luego de que cada uno eligiese ficha, empezaron a discutir sobre quién iba a oficiar de banco. La discusión empieza a ser cada vez más acalorada hasta que Luis se sulfura y grita "el Banco soy yo".
"Así no juego nada -le responde Laquettepariau- Me voy a vengar. Tu frase se va a saber de manera que quedes como un monárquico absolutista. Y el verdadero Rey Sol es Marquesi" dicen que alcanzó a decir, mientras dejaba el salón haciendo gestos obscenos.
Pero si algunos se ven perjudicados por el cambio, hay otros que quedan francamente mejor parados. Como es el caso de Plinio el Viejo quién, mientras escribía sobre las guerras contra los germanos, al parecer se aburría terriblemente. Algunos dicen haberlo escuchado decir: "¡No podés ser tan aburrido, germano!". La cuestión es que, para recrearse, empezó a gastar bromas pesadas a sus compañeros de campamento.
Por supuesto, la mayoría de estas bromas se han perdido. Sin embargo, llega hasta nosotros aquella en que Plinio echaba talco sobre las bebidas de sus congéneres, sólo que reformulada para pasar como un tipo de frase picaresca para hombres cultos: "In vino veritas".

Algunas veces, la frase histórica efectivamente formulada esconde otra frase un poco menos histórica. Tal es el caso de Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto. Al parecer, el poeta Pablo Neruda se disponía a escribir cuando entró su mujer a la habitación:
- ¿Cómo andás, Gordo?
- Bien, me disponía a escribir cuando entraste a la habitación.
- Que bien. ¿Te conté que me encontré con Cata en el super? Está re-gorda. Nunca fue una modelo pero la ves ahora y no la reconocés. Está hecha mierda. Claro, también, con el marido que tiene. ¿Vos creés que ese zanguango ayuda alguna vez en algo? El tipo llega a la casa después de haberse ido a chupar con los amigos y quiere la comida y que no lo jodan. ¿Y a los chiquitos quién los cuida? Para mí termina mal. Como el bordado de esta camisa. Yo no sé para qué lo llevo a la costurera si hace estas cosas. ¡Mirá! Todo mal hecho. Y después se quejan de que no hay laburo. El que parece que se quedó sin laburo fue...
Cuando estaba a punto de gritarle "¡Bastaaaa! ¿por qué no te callás un poco y te vas, por el amor de Dios?" recordó el fuerte carácter de María Antonieta. Recordó también su no menos fuerte cross de derecha, así que optó por palabras más medidas que pudiesen transmitir el mismo mensaje:
- María Antonieta, me gusta cuando callas, porque estás como ausente.
- ¡Ay! ¡gracias, bichi!
Como podrán ver, lo que nos llega muchas veces es parcial, está deformado o embellecido. Las frases célebres se parecen a los bonsáis. Parecen bellas y naturales pero por dentro están llenas de arreglos y forzamientos.
Despídome con aquella severa sentencia que dirigiera Alejandro Magno a su tutor Aristóteles cuando entendió que había llegado la aciaga hora de partir:
Chau.
lunes, 14 de junio de 2010
Historias mínimas IV

Que lo disfruten con sal... bah, con que lo disfruten nomás...
miércoles, 5 de mayo de 2010
El artículo que quería la gente

lunes, 19 de abril de 2010
Historias mínimas III
Ya sé lo que me va a decir. Que es una barbaridad. Que una vez estuvo bien, que la segunda lo aceptó con una mueca de sonrisa pero que tres veces ya es vicio. Que en todo caso los espacie un poco más. Y yo lo escucho, pongo cara de que le presto atención y todo. Incluso, si en vez de estar pensando en otra cosa quisiese responderle, tendría que decir simplemente que es lo que hay.
Por otro lado, no me va a negar que es mucho mejor, para su fragmentaria atención, leer 4 o 5 boludeces cortitas que una boludez larga. Yo, por mi parte, no le negaré que el formato presenta grandes ventajas. Se me ocurre una pequeña idea sobre cualquier cosa o un juego de palabras que considero genial y ya está. No hay que hacer toooodo un artículo para ponerle ropaje. Agarra, lo pone y si gusta bien y si no, bien también. A menos que quiera que lo sigan leyendo. Pero seamos sinceros: si no le gusta el chiste en corto, tampoco le iba a gustar enmarcado en un artículo sobre el Pato Donald y los ciclos económicos. A menos que el resto del artículo fuese bueno. Pero esto no se trata de ciclos económicos ni del Pato Donald ni de los artículos buenos sino del formato de las historias mínimas y de mis artículos. Que tampoco están en discusión, porque acá va inconsultamente la tercera parte. Que me vengan a buscar.
Victorino Johnson escribió "Cómo hacerse millonario: el verdadero secreto". El libro venía cerrado herméticamente. La única forma de abrirlo era con una llave especial para cada ejemplar que la editorial enviaba al comprador a posteriori. El autor, después de un riguroso análisis, autorizó la impresión de solamente 15.000 copias, ya que pensaba que más de esa cantidad podía afectar el balance económico del mundo. Por eso, el valor de cada ejemplar era de u$d 10.000. Lo curioso es que Johnson proclamaba que su principio era tan certero que devolvería a cada comprador el triple del valor del libro si es que no llegaba funcionar.
Los libros volaron en cuestión de nonosegundos. Al abrirlo, el lector se encontraba con 579 hojas en blanco y sólo una escrita. Era la página 348, que contenía una única oración: "Escribe un libro sobre cómo hacerse millonario...y vende cada ejemplar a u$d 10.000".
Alguien ensayo una tímida queja, pero lo cierto es que el principio funcionaba: Johnson ahora era millonario.
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viernes, 26 de marzo de 2010
Curso práctico de terrorismo

lunes, 15 de marzo de 2010
Historias mínimas II
- Querida, tengo que hacerte una confesión ¡me gusta tu hermana gemela!
- Gracias.
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A los practicantes avanzados de Yoga, en la India se los llama Yoguis. Existe entre ellos, uno que alcanzó una gran fama y cuyos libros se han vendido por montones a lo largo del mundo: Osho.

Nuevas investigaciones en la Alpeddington University:
- ¿A ver? Pero, Marcela, ¡estos cubiertos son de madera!
miércoles, 17 de febrero de 2010
Gerencia para malvados

viernes, 12 de febrero de 2010
Historias mínimas
Un grupo de científicos de la Alpeddington University hizo una clasificación de los tipos de miedo existentes: en primer lugar estaría el pánico (etimológicamente "miedo al todo") como el estado más agudo y poco delimitable; luego vendría el pavor, que implica el sobresalto; un poco más abajo las fobias ya que, aunque no se pueden controlar, son más facilmente intelectualizables; a continuación se encuentra el temor, como una simple pasión del ánimo y en último lugar se ubica la inquietud.
Habiendo realizado esta clasificación, lo que ahora quieren averiguar es dónde se ubicaría la sensación al entrar a un baño ajeno que no tiene llave para hacer lo segundo y darse cuenta de que la puerta y el inodoro están en extremos opuestos.

Pequeños sinsentidos:
- Ir a una ciudad exótica y comprar un remera de recuerdo ¡escrita en inglés! del tipo "I Love Cuzco", "My dad went to Prague and only bought me this lousy t-shirt", "Osiris rules!" o "Aguante River Plate". Bueno, el último no cuenta.
- Pasar 3 horas frente al espejo para parecer despeinado.
- Tatuarse ideogramas chinos porque parecen más interesantes y después estar cansado de que te pregunten qué significa.
- Este artículo.

