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miércoles, 5 de enero de 2011

Kairós pregunta


Hasta la semana pasada todo era balances y deseos. El pasado reciente y el futuro próximo se veían emotivamente a través del prisma de la copa alzada. El presente era la tarima desde la que se veía todo: los proyectos, las relaciones, la vida misma. Pero hoy, cuando se despertó, se abrió ante usted el páramo del día a día y se dio cuenta de que ya estaba ante el 2011. Y pensó que más allá de que los ciclos de los astros nos ayudan a poder recapitular y a comenzar con nuevos bríos, lo cierto es que usted todavía tiene cuestiones inconclusas. No, no hablo de la reparación del grifo de la cocina. Sí, ya sé que no tuvo tiempo y que ahora que empiezan las vac...no, no estaba por llamar a un plomero. Hágalo usted, no me importa. Bueno, porque es su canilla. ¿Las mías? Bien, bien. Aunque hace poco tuve que arreglar las del baño y las dejaron girando para el otro lado. Es que no sabía que usted hacía ese tipo de cosas. Bueno, la próxima lo llamo. Chau, chau... ¿Eh? No, espere. Yo apuntaba a otra cosa.

Decía, removiendo en el baúl de la existencia, se da cuenta de que hay algunas cuestiones que arrastra no digo del año pasado, sino de hace mucho más tiempo, y que le gustaría cerrar de una vez por todas. ¡Que no estoy hablando de la canilla, hombre! De lo que hablo es de esas preguntas que lo atormentan, de esas inquietudes que vuelven a su cabeza una y otra vez por más que trate de taparlas con trabajo, ahogarlas en alcohol o asfixirlas con la programación de los canales de aire. No, no. Allí están ellas, listas para volver periódicamente, iguales a sí mismas. Como la saga de Martes 13. Por eso, lo mejor que puede hacer con esas interrogantes es exorcizarlas. Ponerlas sobre el tapete para que, aquí, entre todos, tratemos de darles una respuesta.

He aquí algunas preguntas sin respuesta, dudas existenciales y huevadas sin más:

1) ¿Por qué la prótesis preferida para los piratas mancos es un gancho?

Evitemos el chiste de que es la causa de que muchas veces también lleven parches en los ojos (porque les entra una basurita y se rascan) y tratemos el tema con la seriedad que merece. ¿Se trata de un convenio de la ART con el sindicato de estivadores? ¿qué ventaja reporta el gancho? ¿por qué no en forma de pinza o de brochette?

Aunque los motivos permanezcan misteriosos para nosotros, desde aquí queremos aprovechar los avances tecnológicos para hacer una propuesta que juzgamos más acorde a las necesidades de un pirata.



"¡Oh, no! Allí viene Puño azul y sus secuaces. Estamos perdidos"



2) "Si Tribilín es un perro ¿como es posible que Pluto sea una mascota y ladre y él no?" (escuchado por ahí)

Y ya que estamos, como puede ser que un ratón tenga un perro como mascota. La cosa es que si antropomorfizamos, antropomorfizamos a todos o no antropomorfizamos a nadie. ¿Qué es esto? Decime, Walt, que hay dos clases distintas de perros y vas a ver como el INADI te va a buscar hasta tu heladera. ¿Cómo que por qué? Porque es un insulto para todos los perros, o para todos los hombres, no sé.


3) ¿Debo seguir tratando de dejarme la barba o no?

Mucha gente tiene resoluciones de año nuevo. Yo todos los años tengo de nuevo la misma resolución: hacer el intento de que me crezca una barba.

Históricamente, he tratado de disimular mis rasgos juveniles. Históricamente he fracasado. Sólo un par de anteojos han conseguido no sólo palear mi astigmatismo sino también lograron que por lo menos me tengan como mayor de edad. Es por eso que desde que terminé el secundario he fantaseado sobre cómo quedaría con barba. En un claro caso de 'Qui natura non dat', mi así llamada "barba" pasa por las siguientes fases:


- A los 3 días da la sensación de que me hubiese afeitado ese mismo día, pero muy temprano.

- A los 5 días logra que todo el mundo al verme recuerde a Shaggy, de la serie Scooby Doo.

- A los 7 días se estanca en la "zona de impresentabilidad", en la que queda varada durante mucho tiempo.


Es por eso que mis intentos siempre suceden en verano. Lejos de todos, puedo permitirme probar abrigando la esperanza de que crezca algo más sustancioso. Mi esperanza ha sido sistemáticamente derribada. ¿Debo intentarlo nuevamente este año?

Mientras vamos solucionando esto, invito al lector a que nos convide con sus propias preguntas sin respuesta, tales como si el push up debe ser considerada publicidad engañosa (por los hombres) o qué les pasa a los zombies de las películas cuando los vuelven a matar.

Que lo disfruten con salú.


miércoles, 24 de febrero de 2010

Polémica (un artículo divisor de aguas)





Señores, lo dudé mucho. Se trata de una de esas cosas que una vez que se hacen ya no se puede dar marcha atrás. El tiempo puede cubrirlas con un manto de piedad, pero siempre permanecen ahí. Latentes; listas para volver sobre la mesa al menor indicio, a la menor señal.

Pero, por otro lado, es algo demasiado importante como para que quede archivado. Ustedes han confiado en mí volviendo a este blog en más de una ocasión, y es justo que retribuya esa confianza (si esta es la primera vez que lee el blog, cierre la ventana y entre de nuevo, así no se queda afuera)

Pues bien, lo que voy a confiarles aquí es nada más y nada menos que una polémica de varios años. Una polémica con la que me he ganado el escarnio de propios y la risa de extraños. Me ha dolido, pero nada de eso ha hecho tambalear mi certeza. Antes de que siga adelante quiero que sepa que se trata de algo en lo que no podrá permanecer indiferente, así que revise en su alforja si lleva el coraje necesario para llevar esto hasta el final.

¿Sí? Pues bien, haga exactamente lo que le digo. Cualquier paso en falso puede hacer que todo se vaya el demonio. Aunque haciendo todo bien es probable que todo se vaya el demonio de cualquier manera. En fin, siga mis instrucciones y espere lo mejor:

1. Ponga play en el tema que se encuentra a continuación. Con que escuche los primeros 30 segundos bastará. Lo importante aquí es que memorice las primeras palabras de la canción.



Soda Estereo - Persiana Americana








2. Si es un conocedor de Soda Stereo, sabrá que las primeras palabras de "Persiana Americana" son: "Yo te prefiero, fuera de foco. Inalcanzable..."

¿Realmente quiere tomar la píldora azul? Esta es su última oportunidad. Yo sólo puedo ofrecerle la realidad.

¿Sigue aquí? Bien. Sería el año 1993 o 94 y hablaba yo de música con un amigo, cuando me reveló algo sobre este tema que marcó mi vida para siempre.

¿Quiere saber qué?

3. Apriete play nuevamente, y fíjese si en esa primera estrofa lo que dice no es "Yo te prefiero fuera de tu auto. Inalcanzable...."



Le doy un momento para que lo asimile.



¿Ya está? Al parecer la grabación fue hecha con algún truco subliminal. No termino nunca de decir la palabra "subliminal" cuando me saltan a la yugular: "¿y para qué? ¿quieren vender autos?"; "es una boludez"; "vos creés escuchar eso". Imagínense. Me piden que justifique el accionar de alguien que usaba el pelo como Ceratti para darle credibilidad a lo que la realidad muestra obscenamente. Al dato puro y duro. A lo evidente.

Hasta aquí lo puedo acompañar. No puedo ir más allá. ¿Pudo escucharlo? Se abre la polémica.



Que sea lo que Dios quiera.


lunes, 21 de septiembre de 2009

Preguntas acuciantes


"Las grandes preguntas de la vida"; "los grandes interrogantes de la ciencia"; "las bolillas 8 y 17". De cuando en vez, alguien nos quiere hacer notar que la existencia encierra grandes cuestionamientos que parecen tener su principal mérito en la misma dificultad o semi-imposibilidad de ser contestados.

Evitaré caer en el facilismo de la respuesta literal a las preguntas ¿de dónde venimos? y ¿hacia donde vamos? No obstante, sobre ¿cuál es el sentido de la vida? me gustaría decir que, en general, va desde el presente hacia el futuro, por más que Marty McFly trate de hacernos creer que esto no necesariamente es así.

Lo cierto es que quedarse en tales preguntas es querer eludir la responsabilidad de plantear una posible respuesta. Hay quienes han contestado tales inquietudes. Algunos de forma completa, otros de manera parcial o fragmentaria. Algunos bien, otros de manera muy lamentable. Unos han abrazado esa respuesta, otros prefieren evitar confrontarse con las consecuencias que encerraría.

En todos los casos son preguntas cuya importancia excede las pretensiones de este humilde espacio. "¿Y entonces para que las nombra?". Esa es una pregunta que dejaré sin respuesta. Quedará dando vueltas la nueva pregunta de si no contesto porque escondo la trama terrible que se urde entre lo dicho con lo por decir, porque considero que no será bien entendido el problema o porque no tengo la más pálida idea. Y no vale hacer suposiciones basadas en anteriores escritos míos o prejuicios sobre mi capacidad intelectual (a menos, claro, que tenga el prejuicio de que soy una persona muy inteligente)

La cosa es que enunciaremos aquí una serie de preguntas que generan la misma zozobra existencial refiriéndose -sin embargo- a ámbitos mucho más estrechos de la vida.

Esbozo aquí algunas preguntas acuciantes de las que espero que el culto y amable lector pueda brindarme alguna respuesta, si no real, al menos sincera:

¿Cómo se reconoce que hay que cambiar el cepillo de dientes? ¿para qué lado va puesto el papel higiénico en el porta-rollo? ¿cómo puede haber dicho Aristóteles y confirmado Platón algo sobre un todavía inexistente pantalón? ¿cómo podía Pierre Nodoyuna adelantarse a todos los autos locos para tender las trampas, pero no para ganar la carrera? ¿por qué "todo junto" va separado y "separado" va todo junto? ¿es evitable el incesto dada la composición social de los pitufos? ¿cómo llegó el galgo Dezotti a jugar la final de un Mundial? ¿quién le teme al lobo feroz? ¿por qué en España tradujeron Beverly Hills Ninja como La Salchicha peleona? ¿cómo llegó a preocuparme la traducción española de Beverly Hills Ninja? ¿cómo andás? ¿todo bien? ¿quién engañó a Roger Rabbit? ¿por qué la gente cuando trata de tararear la músiquita de "mientras tanto, en el salón de la justicia" le sale tararear la de Batman? ¿cómo llegó Keanu Reeves a cobrar por actuar*? ¿qué relación causal existe entre el encendido de un cigarrillo y el arribo del transporte público? ¿y cómo es él? ¿en qué lugar se enamoró de tí? ¿ Quo vadis? Tu quoque? ¿para qué sirve esta pieza que me sobró después de armar todo el mueble? ¿me quiere o no me quiere? ¿debería haber separado las preguntas para que no quede todo apelotonado? ¿cómo hago para ganar plata con esto? ¿dónde está Wally? ¿qué de qué?


¿Por qué sigue leyendo?


* entiendo "cobrar" en su sentido usual de "recibir dinero por ello" y no en el significado en lunfardo de "ser golpeado salvajemente". Esto último sería fácilmente explicable.

domingo, 11 de enero de 2009

Misterios sin resolver


Como sabrán los que leyeron el último post, estoy de vacaciones. Y alguno podría pensar que en este tiempo de solaz me olvido de los lectores para recluirme en mi maravilloso mundo interior. La verdad es que esa persona tendría razón. No obstante, la combinación azarosa de causas segundas hace que mi lugar de retiro tenga internet, que yo tenga tiempo de sobra y que mi ánimo me permita posponer la siesta un rato más.

En la práctica, abordaré de manera concreta dos temas. El primero es una ayuda (una más) para todo el que venga a buscar una respuesta para un tema no demasiado complejo y del que no se pueda quejar por una implementación con resultados negativos. Lo segundo está ligado al título, pero ya veremos más adelante de qué se trata (si lo digo ahora quizás desista de seguir leyendo, así que mantendremos un conveniente halo de misterio)

Argentinos, a las cosas. Extranjeros, también. Las vacaciones, si bien se venden como un tiempo de descanso, recreación y lecturas al aire libre en contacto con los pajaritos -que hacen el suficiente ruido para acompañar a la cascada en la ambientación natural pero no tanto como para no dejarnos leer-, en realidad son un tiempo que trae aparejado un infierno logístico: conseguir un lugar, darse cuenta de que otras 5000 personas buscaron el mismo paisaje bucólico y pelear por un lugar en un restaurant hacen que uno piense que en el trabajo no se estaba tan mal. Ese es el poder reparador de las vacaciones. Ahora bien, para que su cabeza no sume nuevas preocupaciones, desde aquí aclararemos un punto de los muchos que pueden surgir en este tiempo para aportar nuestro granito de arena a esta playa atestada de gente. Como sea, nuestro aporte tiene que ver con el cómo se debe entrar al mar. Si bien ha sido pensada para esa situación, es también aplicable a la entrada a un lago, río, pileta, piscina, natatorio, fuente o charco que tenga más a mano.

Ahórrese escuchar teoría tras teoría. La verdad es que las diferentes posturas se reducen finalmente a dos:

a) Entrada "Alfonsina Storni": se trata de entrar de a poco, cada vez un poco más, y preferentemnte empezando por las extremidades inferiores. Los que defienden esta práctica argumentan que la transición entre la tierra firme y el medio acuoso debe ser suave para evitar un shock hipotérmico. Arguyen (y aquí me ceñiré solamente a los hombres) que solamente se sufre en determinadas áreas 'claves', a saber: los pies (por ser el primer contacto), las gónadas, la panza y -por último- la cabeza. En esta modalidad, uno pasaría a estar en el agua casi sin darse cuenta y casi indoloramente.

b) Entrada "Mitch Buchanan": nos encontramos aquí con una carrera frenética que termina en chapuzón apenas se elude el peligro de contusión craneal. La mayoría de los que suscriben a esta postura además piensan que las curitas deben sacarse de un tirón. Lo que se encuentra de fondo es que la brevedad del dolor hace que uno olvide que alguna vez lo tuvo. ¿Cuanto dura la sensación de que los pulmones van a salirse de la caja torácica? ¿cuánto la expresión de ojos y boca extremadamente abiertos que acompañan los estertores acuáticos? Nanosegundos, si se tiene en cuenta la diversión posterior.

Huelga decir que adhiero a la segunda postura. Históricamente he veraneado en las playas de Chile y la temperatura de sus aguas hace fácticamente imposible la primera opción. Las cuchilladas que se sienten en los tobillos nos haría desisitir de seguir más allá. Meterse de a poco es un suicidio. Y si bien esto parece convenir a la evocación de Alfonsina, la realidad nos dice que ella no tenía gónadas, lo que probablemente le simplificó las cosas.



Nos toca ahora avocarnos al segundo tema. Sí, ese, el del halo de misterio. "Misterios sin resolver" fue un programa noventoso sobre crímenes sin resolver*, personas desaparecidas y fenómenos paranormales del que solamente tomaremos el nombre, ya que no nos interesa ninguna de las cuestiones enumeradas. Simplemente me gustaría en este espacio enumerar algunas preguntas de las que yo no tengo respuesta, en la esperanza de que algún lector que acumule información intrascendente en su cabeza (y sé que los hay) pueda dar una respuesta. Y el fundamento para hacer esto es que las vacaciones son un período más acorde para hacer preguntas que para elucubrar respuestas, ya que éstas suponen una elaboración mayor.

Para ir calentando la mano, empiezo con dos, una propia y una que me hicieron llegar (y que verán que es propia de alguien que está de vacaciones) Invito a los amables lectores a que hagan llegar sus propias inquitudes sin compromiso alguno** En la medida de lo posible o de que se acaben mis vacaciones, iremos respondiendo.

- ¿Por qué los científicos de cualquier serie siempre tienen acento alemán?

- ¿Por qué la capa de pan rallado de la milanesas de restaurant se levanta cuando las de mi casa nunca lo hace?

¿Dije que estaba de vacaciones?

Que lo disfruten con salú.



*Evidentemente. Probaron con "misterios resueltos" pero nunca tuvo mucho rating.

** cuando digo "sin compromiso alguno", me refiero a que no me comprometo a dar una respuesta. Usted hágase cargo de lo que pregunta.



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