sábado, 10 de diciembre de 2016
Teoría del deshielo
lunes, 16 de abril de 2012
Número 2 Parte 1
miércoles, 12 de octubre de 2011
La divulgación es historia
lunes, 23 de mayo de 2011
El consultorio del Doctor Amor
viernes, 29 de abril de 2011
En la cima de la estupidez... y subiendo (o sobre la involución del hombre)
viernes, 4 de marzo de 2011
In cómodo way
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Abalanzándose sobre el año
Antes que diga nada, ya sé, ya sé. 'Avalanzarse' va con 'v'. Pero lo que quiero hacer aquí es hacer un balance del año. Por eso nos vamos a abalanzar sobre él. Ya sé, no me diga nada, uno no debería hacer chistes que lo dejen mal parado a menos que los explique, lo que por otro lado le quita todo el chiste. No me diga nada, ya sé que estoy abundando demasiado en una explicación. En resumen, como norma general, no diga nada.
Recordar el año con un poco de perspectiva no por repetitivo deja de ser un ejercicio necesario. Creo que era Bauman quién decía que nuestro tiempo se asemeja a patinar sobre hielo muy delgado: hay que moverse muy rápidamente porque si uno se detiene se rompe el suelo sobre el que está parado. Pero no hay manera de engrosar ese hielo a menos que uno se detenga. No, es una metáfora, ¡no se deteng...! ¿ALGUIEN PUEDE AYUDAR AL SEÑOR QUE SE CAYÓ AL AGUA? Decía, si no hacemos pequeños balances los hechos nos pasan por al lado sin dejar huella, sin que podamos digerirlos, sin que nos ayuden a ser más sabios.

lunes, 20 de diciembre de 2010
No me pidan que cabecée (parte II)

jueves, 4 de noviembre de 2010
Fumar puede ser perjudicial para el ego
Quizás sea fruto de la influencia de la publicidad o de las películas, como dice el personaje de Aaron Eckhart en "Thank you for smoking", pero por lo pronto parece ser que la ceremonia de clausura de un acto sexual satisfactorio implica un cigarrillo. ¿Qu
é dice de nuestro desempeño leer una revista, prender la televisión o hacer palabras cruzadas? Además, las diferencias se marcan mucho más en el terreno social. miércoles, 6 de octubre de 2010
Lo que nos hizo Sigmund

Antes de Freud:
- ¿A quién querés más? ¿a tu papá o a tu mamá?
Después de Freud:
- Inconscientemente, ¿a quién preferís matar? ¿a tu papá o a tu mamá?
Intenta resistir, pero sabe que es carne de cañón. O de diván, lo que en este caso sería homologable. Es conciente de que tarde o temprano surgirá el complejo tema de los complejos. Y él se sabe tan pero tan acomplejado que tiene, a la vez, complejo de superioridad y de inferioridad. Por eso, entre tímido y altisonante, espeta: "¡Pero callate, taradito! ¡Yo soy mucho más infeliz y miserable que vos!".
Y vuelve a callar. Por la confusión de su interlocutor y porque teme cometer un acto fallido. Esas malditas palabrejas que escapan de la represión y se cuelan en el discurso conciente. Por eso calla.
Pero, vamos, que un acto follado le puede tetas a cualquiera.
martes, 21 de septiembre de 2010
Consideraciones gastronómicas
Aprovechando el espacio, y para que no queden dudas, lo digo claramente:Que lo disfruten con dulce de leche.
jueves, 15 de julio de 2010
Ponele Masón(da)

miércoles, 30 de junio de 2010
Frases históricas II
Ya hemos hablado alguna vez de cómo la historia, para dárselas de interesante, suele alterar las formulaciones originales de algunas frases, con el expreso fin de..ah, ya lo dije. La cuestión es que durante largos meses hemos repasado archivos, recabado testimonios, hablado con expertos, investigado concienzudamente. El resultado es contundente: es mucho más fácil inventar. Con ustedes, la segunda parte de estas frases artificialmente afortunadas:
El primer hallazgo con lo que nos hemos topado, ha sido que "El Estado soy yo" no es más que el fruto de un desacuerdo lúdico. Luis XIV se disponía a jugar al Monopoly con dos de sus amigos, el Mariscal Jean Pierre C'elamastic y el conde de Laquettepariau. Luego de que cada uno eligiese ficha, empezaron a discutir sobre quién iba a oficiar de banco. La discusión empieza a ser cada vez más acalorada hasta que Luis se sulfura y grita "el Banco soy yo".
"Así no juego nada -le responde Laquettepariau- Me voy a vengar. Tu frase se va a saber de manera que quedes como un monárquico absolutista. Y el verdadero Rey Sol es Marquesi" dicen que alcanzó a decir, mientras dejaba el salón haciendo gestos obscenos.
Pero si algunos se ven perjudicados por el cambio, hay otros que quedan francamente mejor parados. Como es el caso de Plinio el Viejo quién, mientras escribía sobre las guerras contra los germanos, al parecer se aburría terriblemente. Algunos dicen haberlo escuchado decir: "¡No podés ser tan aburrido, germano!". La cuestión es que, para recrearse, empezó a gastar bromas pesadas a sus compañeros de campamento.
Por supuesto, la mayoría de estas bromas se han perdido. Sin embargo, llega hasta nosotros aquella en que Plinio echaba talco sobre las bebidas de sus congéneres, sólo que reformulada para pasar como un tipo de frase picaresca para hombres cultos: "In vino veritas".

Algunas veces, la frase histórica efectivamente formulada esconde otra frase un poco menos histórica. Tal es el caso de Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto. Al parecer, el poeta Pablo Neruda se disponía a escribir cuando entró su mujer a la habitación:
- ¿Cómo andás, Gordo?
- Bien, me disponía a escribir cuando entraste a la habitación.
- Que bien. ¿Te conté que me encontré con Cata en el super? Está re-gorda. Nunca fue una modelo pero la ves ahora y no la reconocés. Está hecha mierda. Claro, también, con el marido que tiene. ¿Vos creés que ese zanguango ayuda alguna vez en algo? El tipo llega a la casa después de haberse ido a chupar con los amigos y quiere la comida y que no lo jodan. ¿Y a los chiquitos quién los cuida? Para mí termina mal. Como el bordado de esta camisa. Yo no sé para qué lo llevo a la costurera si hace estas cosas. ¡Mirá! Todo mal hecho. Y después se quejan de que no hay laburo. El que parece que se quedó sin laburo fue...
Cuando estaba a punto de gritarle "¡Bastaaaa! ¿por qué no te callás un poco y te vas, por el amor de Dios?" recordó el fuerte carácter de María Antonieta. Recordó también su no menos fuerte cross de derecha, así que optó por palabras más medidas que pudiesen transmitir el mismo mensaje:
- María Antonieta, me gusta cuando callas, porque estás como ausente.
- ¡Ay! ¡gracias, bichi!
Como podrán ver, lo que nos llega muchas veces es parcial, está deformado o embellecido. Las frases célebres se parecen a los bonsáis. Parecen bellas y naturales pero por dentro están llenas de arreglos y forzamientos.
Despídome con aquella severa sentencia que dirigiera Alejandro Magno a su tutor Aristóteles cuando entendió que había llegado la aciaga hora de partir:
Chau.
martes, 27 de abril de 2010
De otro planeta

"Busco señorita para establecer amistad. Me gusta viajar y conocer otros lugares. Soy extrovertido, tengo mirada profunda y escucho Bandana".
viernes, 23 de abril de 2010
The Doors


