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lunes, 12 de abril de 2010

Un premio que me costó 6 cosas


¿Cómo decirlo? No es que no me gusten, pero la verdad es que no me gustan. Entiendo que es un cierto reconocimiento, pero entiendo también que su dinámica va reduciendo las posibilidades exponencialmente. Que se yo, que sea lo que Dios quiera.

Circulan por este espacio que damos en llamar 'blogósfera' una serie de premios que pueden tomar la forma de la entrega directa, la entrega sumada a la consigna de pasarlos o la entrega sumada a la consigna de pasarlos sumada a una tercer consigna. Este tipo de preseas, en su segunda o tercera versión, generan en mí -un poco por limitaciones propias, otro poco por valoraciones también propias que he expuesto en el primer párrafo- una suerte de incomodidad. Mona Loca, advertida de esto, en un acto de gran generosidad para propiciar mi superación personal o en un acto de maldad pura para divertirse, me ha concedido uno de estos premios (huelga decir que tengo una leve sospecha sobre su motivación)

"Deje de llorar y vaya a las cosas. O lo acepta o no. No quiera quedar bien y a la vez hacerse el especial: 'Ay, no. Si no es el premio Sudamericana de novela no me interesa'. Hágase cargo. Afeminado".

Si bien no es muy común que reciba premios, lo cierto es que los he recibido.... bueno, lo he recibido y no hice ningún drama al respecto. Al contrario, lo agradecí y todo. No, no es necesario que vaya al baúl a buscar el Oscar falso de mejor papá o el trofeo al segundo lugar en carreras de bicicleta y me lo entregue como premio. No hago esto por los premios (o en ese caso no lo hago bien) La cosa es que este viene con una consigna adosada: contar 7 intimidades.

No me diga que no estamos ante un flagrante caso de malicia en grado superlativo; que no se deja ver cierta saña. Aprovechar la volada y, junto con el brete de aceptar o no el premio, ponerme en la situación de exponerme ante todos. A ver, alguna vez lo he hecho, pero que haya un expreso pedido...

"¡Basta! Usted es un asco. Aprovecha esto para promocionar post pasados. No tiene dignidad. Si estuviera en mi poder, le quitaría el premio. Y el blog. Y, ya que estamos, 20 pesos. Pero no está en mi poder. Y dudo que usted tenga 20 pesos".

A ver el del entrecomillado si la corta. Ya dije que acepté. Y pondré lo que hay que poner. De lo que se pide, quiero decir. Pero teniendo en cuenta que el link lo transporta a 12 intimidades con poco uso (13 si se cuenta la que dio origen al artículo, pero como hay gente superticiosa en la sala lo dejamos en 12), me sentiré en la libertad de no poner necesariamente 7, sino las que tenga a mano.

1. Yo tiré mi chupete en el chupetómetro de Carlitos Balá: con semejante logro, debería poder cortar aquí. No, no lo puse en mi currículum, pero en la entrevistas laborales lo deslizo. Actualmente trabajo de cajero en un McDonalds.

2. En una fiesta bailé con una actriz de Hollywood: usted probablemente quiera los detalles. Bueno, yo no. No porque sea un caballero y los caballeros no cuentan los detalles y todo eso, sino porque la historia pierde algo del glamour cuando se aparta del título rimbombante y se pierde en las prosaicas menudencias.
Ante todo, fue con Alexis Bledel, que algunos record...

"¿Qué pasa? ¿aprendió a poner links? Bravo, bravo. ¡Chicos, chicos, Pablo aprendió a poner links! ¡Por favor! ¿Puede escribir dos párrafos seguidos sin que tengamos que ir a la página oficial del consulado de Tanganica para chequar que allí también se manejan con grados celcius? Gracias".

Dos cosas: primero, sé poner links hace mucho y, segundo, Tanganica ya no existe más. Unida con Zanzibar pasó a ser Tanzania. Decía, la recordarán como Rory Gilmore en Gilmore Girls o como Becky en Sin City. Linda, ojos azules. Pues bien, "bailé con..." es algo inexacto. En realidad yo estaba bailando con mi mujer, pero nos acercamos a ella de cholulos que somos. Estaba sola así que la saludamos y le charlamos un rato. Bah, le hicimos como 3 preguntas. Es más, se sobresaltó un poco cuando la saludé con un beso. En fin, sigamos.

3. Cuando era chico vi la famosa escena de la ducha de Psicosis y, por años, cada vez que entraba a un baño abría la cortina: no se ría. Fue traumático. Al principio incluso golpeaba la cortina. Si me estaba esperando Norman Bates, pues no contaba con el factor sorpresa. Porque frente a una trompada de un chico de 6 años a través de la cortina, un cuchillo no tiene nada que hacer.

4. El año pasado en el campeonato de fútbol del trabajo salí elegido jugador de la fecha: no es que sea información jugosa, pero me pareció una buena excusa para decirlo. Apareció en el diario digital del campeonato y todo. No, en este momento no estoy considerando ofertas de clubes del extranjero. Ellos tampoco consideran ofrecerme nada, así que hay una suerte de simetría.

5. Hace poco me dí cuenta de que cuando salgo de bañarme me seco siempre de la misma manera: o sea, empiezo por la cara y termino por los pies, pero en el camino repito siempre el mismo recorrido. Por ejemplo, me seco el brazo derecho antes que el izquierdo y las piernas antes que la espalda. TOC-TOC. ¿Quién es? A veces me preocupa que en mi vejez no pueda evitar ser yo mismo.

6. El premio que me entregaron me pareció estéticamente feo y por eso todavía no lo agregué al post: tenía que decirlo. Sé que no fue Mona Loca la que lo hizo, así que me siento con la libertad de manifestar mi opinión estética mientras agrego que parece sacado de un cuaderno de Sarah Key.


Pues bien, con lo dicho creo que he cumplido con la consigna. Y freno porque me hice el canchero con que no iba a poner 7 cosas y ahora no voy a andar desautorizándome así. Como represalia me permitiré no pasárselo a nadie y así invocar sobre mí la maldición de años de mala suerte, calamidades o pérdida de posibilidad de ganarme una notebook que me corresponden por terminar un premio-cadena.


Ah, sí, ya va, ya va. Aquí, el premio.



Que lo disfruten con salú.


viernes, 5 de diciembre de 2008

Primer premio


Kairós ha ganado el primer premio en los Yoni awards 2008.

En realidad, si quisiésemos ser más técnicos, tendríamos que aclarar que "el primer premio" debe entenderse no en el sentido del primer lugar, sino que su primer premio, ya que no había tenido ninguno antes. Pero bueno, no deja de ser un premio ganado.

Bah...en realidad -si vamos a ponernos en quisquillosos- "ganar" no es exactamente la palabra que debería usarse. "Obtener", en su ambigüedad, sería más propio. Quién me entregó este premio, al momento de adjudicármelo, no había visitado nunca mi blog. Eran más bien premios por encargo.

¿Cómo que entonces no cuenta? ¿cómo que entonces no cuenta? Este tema de los premios me parece que está muy sobrevaluado, así que ante todo vamos a poner los puntos sobre la íes: i i i.

Ahora podemos pasar al tema que nos convoca, ¿por qué tanto alboroto alrededor de los premios? Algunos dicen que es simplemente un reconocimiento formal de algo ya dado por el público, con lo cuál no agrega demasiado; para otros es una meta. La diferencia entre unos y otros es que los que sostienen lo primero son los que tienen premios mientras los que postulan lo segundo, no. Ahora ¿en qué categoría debería incluirme?

No se precipite en la respuesta. Seamos objetivos: un premio es "algún tipo de reconocimiento dado por otro por algo que uno hizo" (Benegas: 2008) Si se le agrega plata, mejor; si el premio es estéticamente lindo, quizás se sienta más contento; si existe un jurado que dictamine que el premio es merecido por quién sabe cuales méritos, uno puede andar más orondo; pero ninguna de estas cosas son tan esenciales como los ganadores del premio Nobel nos quieren hacer creer. Argentinos, a los hechos:

a) ¿Hay un premio?

Sí, el Yoni Award.

b) ¿Pero existe tal cosa?

Sí, acá está.

c) ¿Eso es?

Sí.

d) ¿Hay algún jurado que lo avale?

Yoni en persona (http://www.metacholadoble.blogspot.com/) ¿Qué? Un jurado también es una subjetividad. O varias, el número no hace la diferencia.

e) Pero ¿no dice que no había visto su blog? ¿qué mérito puede haber visto?

Quizás Yoni haya tenido una intuición sobre mi blog, quizás una horda de fanáticos golpeó la puerta de su casa y se colgó del timbre para exigir una reparación histórica hacia mi blog o quizás...¡Mire, mire! ¡allá! Un subhjkidfshdsh...

¡¿Qué?!

Bueno, espero que todo haya quedado claro.

Por todo lo anterior, quiero agradecer en primer lugar a Yoni, quién en una audaz maniobra publicitaria o una acción de desinteresada filantropía con bloggers caídos en...con bloggers que viven en la desgracia, me ha otorgado este galardón. También a APTRA, sin cuya negativa constante a no tomarme en cuenta para sus premios y a las palabras humillantes que me dedicaron sus integrantes lograron lacerar mi estima hasta que un premio no merecido me pareciera deseable. Gracias a mis padres, pues si no hubieran llamado a la cigueña a París yo no estaría aquí (aunque la gente de APTRA en sus ataques me dijeron que esto no sería tan así) y a todos los que leen este blog, porque un premio que no se le puede enrostrar a alguien es menos premio. Sé que este premio es el primero y -teniendo en cuenta el chiste de los puntos sobre las íes- calculo que será el único. Es por eso que lo quiero compartir con...no, mejor no lo comparto nada. El premio es mío. Si quiere uno consígaselo.

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