Las filiaciones evidentemente son importantes. No podemos escapar a ser hijos de quienes somos y eso nos determinaría en la vida. Así, si se hace algo de mala fe, la culpa no parece ser de uno sino que tendría que ver con actividades prostibularias de nuestra madre. En Córdoba, si uno gasta más de lo que tiene, la explicación no es que uno no sabe controlar sus gastos, sino que en realidad es más plausible que haya un impulso genético que viene de ser descendiente de un importante empresario local: "¿Qué sos? ¿hijo de Minetti?". Incluso turbas enteras de fanáticos de un equipo de fútbol, si comprueban inductivamente que suelen vencer a un contrario, lo atribuyen al respeto hacia los padres que se prodiga en algunas culturas: "¡Hijos nuestros! ¡hijos nuestros!". Pues bien, yo he logrado descifrar esa paternidad que me determina: soy un hijo del rigor.
Noviembre fue un mes movido. Lejos de una disminución de la carga laboral que estuviese más acorde con el clima veraniego, correcciones, preparación de trabajos y finales se agolparon como moscas a la miel. ¿Qué digo moscas? cómo osos a la miel. O sea, lo mismo pero mucho más grande y pesado. Y el primero que sufrió por ese trajín fue este blog. Bah, el primero fui yo, pero ahí nomás pegadito está el blog. Ahora, resulta que en
Men in Blog tengo
deadlines. Y esto redundó en que en la última semana escribiese no uno sino dos artículos. ¿Cómo se explica? Tres palabras: hijo (1) del (2) rigor (3).
Pero lo cierto es que no me gusta descuidar este espacio. Y sinceramente ya no me banco más la cara de Arturo Puig apenas abro la página, por lo que decidí escribir...bueno, esto.
1) No me gusta hablar sobre lo que se ha hablado demasiado, por la saturación que genera, pero la referencia me parece casi inevitable. Todo este asunto de Wikileaks y sus consecuencias, en realidad me parece en realidad terriblemente fácil de entender a través de un ejemplo.
Cena familiar en lo de Mangiaterra. 20:44 hs.
Sobrino nerd: - no saben, encontré abierto el mail del tío Raúl y me imprimí los mails que le mandó a la tía Patty. En uno dice que la tía Edna es una gorda insoportable, en otro que los hijos de Carlos y Pepa son unos "pendejos insoportables", que hablar con el tío Heriberto es más aburrido que chupar un clavo y que la tía Gaby es... mamá ¿qué significa ser más puta que las gallinas?
Lo único que tienen que hacer para entenderlo es cambiar "tío Raúl" por "tío Sam". O sea, se trata de algo que todos saben pero es incómodo que se sepa que se sabe.
Y el sobrino nerd se va a comer un soplamocos del tío Raúl que ni les cuento.
2) Si estuviésemos hablando de cine y nos preguntásemos ¿cuál es la película que más te ha gustado? Quizás alguno hablaría de Citizen Kane, por la revolución que significó; otro de Casablanca, por la inmortal historia de amor; un tercero acotaría que no se puede dejar afuera Lo que el viento se llevó; alguno diría que le cuesta definirse entre una de las de Woody Allen y otro elogiará la obra de Fellini. Pero cuando me miren a mí, les diré que se trata de una trilogía que considero inseparable. "¿Bleu, Blanc y Rouge de Krzysztof Kieslowski?" se apuraría en preguntar uno de mis interlocutores. "No" le respondería yo lacónicamente, porque me molesta que me interrumpan. "La pistola desnuda".

Gracias por tanto, Leslie Nielsen.
3) Ya es tarde. El año pasado también lo pensó, y se le volvió a ir. "¿Y si compro los regalos de Navidad fuera de temporada para que después no me salgan más caros y no tenga que lidiar con otros 44.000.000 de compradores?". Pero no. El año tiene sus necesidades y va a terminar en 'la noche de los shoppings' peleándose con una señora por una prenda de ropa o con una chica de 13 años por un ejemplar de Harry Potter.
Es paradójico que el momento del año en el que uno se desea paz venga precedido justamente por los momentos más artificialmente estresantes de él. El deseo de paz parece ser una ceremonia de clausura del raid por los regalos. Volvamos a las fuentes, no sólo por el sentido trascendente que originalmente tiene esta fiesta, sino por las innegables ventajas prácticas que presenta.
A mis seres cercanos, espero que les guste el dibujo que les hice para este año. Es una Benegas original.
4) Existe la idea de que si a uno le gusta una canción, nada mejor que ponerla como ringtone. Error. En primer lugar, porque si a uno le gusta lo que quiere es escucharla, y no interrumpirla para atender a alguien. Segundo, porque probablemente sea la manera de pasar a odiarla. Y, tercero, porque las introducciones suelen hacer que ni siquiera llegue a empezar. Por ejemplo, a mi me gusta el tema "Hells Bells" de AC/DC. Ahora, les aseguro que no terminan de sonar las campanas del principio que el que llama ya cortó.
¿Quiere mejorar la efectividad de sus comunicaciones? Ponga de ringtone el "Mbop" de los Hanson.
Bien, es lo que hay por ahora, pero por lo menos hemos vuelto. Y lo hice porque me debo a mi público.
Ah, no. He vuelto porque le debo a mi público. Tome, aquí está lo de este semestre. ¡¿Qué?! ¿tanto por los comentarios? No fueron gran cosa, cerremos en un 10% menos. Y aquí no se paga aguinaldo.
Lo que faltaba, que me dejen sin plata para los regalos. Bueno, para el papel para hacer los dibujos.