
lunes, 6 de abril de 2009
Repudio del elogio

miércoles, 1 de abril de 2009
Encuentro con un taxista

Cada vez que uno se sube a un taxi sabe que puede encontrarse detrás del volante con seres muy disímiles: ancianos laburantes, cancheritos de tablero tuneado, comentaristas políticos, batidores de justas (estoy convencido de que la palabra "taxativo" para indicar lo tajante , lo que no tiene discusión, debe ser un derivado de "la opinión de los taxistas"), disc jockeys de metro cuadrado, psicólogos heterodoxos, padres orgullosos, sociólogos de cafetín, técnicos de fútbol, conversadores amables o -en algún que otro caso aislado- conductores silentes. Y a esa azarosa ruleta se suma el hecho de que el humor que uno traiga puesto puede estar o no alineado con las características del conductor. Lamentablemente, la mayor parte de las veces no existe tal coincidencia. Sobre todo porque uno preferiría el silencio, lo que es, como dije, la opción más improbable.
Y traigo esto a colación porque el otro día me topé con dos taxistas de índole tan distinta que me pareció que merecían una mención. "¿Te tomaste dos taxis el mismo día? ¿con lo caros que están? ¿quién sos? ¿el Sultán de Brunei?" me podrá multipreguntar un lector. "No, desde ya que no. Dudo que el Sultán viaje en taxi" responderé. "Es un decir" agregará con impaciencia el ilustrado. "Ah, no había entendido" remataré yo. Y reiremos.
Que lindo momento...
¿De qué hablábamos? ¡Ah, sí! De los taxistas. La cuestión es que en el primer viaje se dio la siguiente conversación:
Taxista 1: - Está negro el día ¿no?
Pablo: - y...sí.
Taxista 1: - Esta mañana, cuando salí de mi casa, cayeron unos goterones grandotes. Así los goterones (acompaña con le gesto de una circunsferencia formado por la unión de dedos pulgares e índices de las dos manos)
Pablo: -Mirá vos.
Profundizamos un poco en las cuestiones climáticas y tocamos otros temas. Al llegar a un semáforo mira por la ventana, ve a unos recolectores en un camión de CLIBA y les pega el grito:
Taxista 1: - ESTÁ NEGRO EL DÍA ¿NO? CUANDO SALÍ DE CASA ESTA MAÑANA CAYERON UNOS GOTERONES GRANDOTES...
¡¿Cómo?! Pero ¡esa es nuestra conversación! Me sentí humillado, engañado en mi buena fe social. ¡Y en mi cara! Como tampoco soy Indiana Jones, me pareció una vivencia digna de ser contada. Lo que yo no sabía es que ese era sólo el aperitivo. Más tarde, a eso de las 6 de la tarde, ya vapuleado por un exigente día laboral que estaba lejos de terminar, me subí a un nuevo vehículo cuyo asiento delantero era ocupado en su totalidad por un voluminoso hombre cuyo tronco comenzaba en el respaldo y terminaba en el mismísimo volante. Rapado, con unos anteojos que dejaban ver un gran aumento y todo amabilidad, me preguntó por mi destino y se puso en marcha. Cruzando la Avenida Córdoba viniendo por Cerrito, una serie de colectivos hicieron más pesado el tráfico. Un poco más adelante, las combis que se estacionaban al costado del teatro Colón nos hicieron reprogramar la ruta, así que doblamos por Tucumán. Allí fue cuando se inició nuestro diálogo. Mientras este se estaba dando, en lo único que pensaba era en que debía retener las palabras textuales que me estaba regalando este buen hombre a fin de poder reproducirlas. Y se ve que pensaba demasiado en eso porque las palabras mismas se me escaparon como arena entre los dedos. Sólo pude retener un par de verbos significativos, a los que revestiré con los pobres ropajes de mi propia imaginación para tratar de dar cabal cuenta de este encuentro. Ahora me doy cuenta de que generé demasiada expectativa para algo que tampoco es el secreto de la felicidad, pero ya está hecho.
Taxista 2: - ¡Que barbaridad! Esto de tener que esperar en filas de a 3 o 4 es algo entendible en situaciones de emergencia, pero que sea la normalidad es inhumano.
Yo, que a esa altura no venía volando bajo sino lisa y llanamente arrastrándome, no sabía si me hablaba de la gente que esperaba para subir a las combis, de la fila de colectivos apelotonados o incluso de otra cosa que no descartaba ignorar. Me obligó a empezar la conversación remando desde atrás.
Pablo: - ¿A qué se refiere?
Taxista 2: - La vida en este lugar deshumaniza. Somos convocados a ganarnos el pan de la manera en que ellos creen conveniente. Y nosotros, claro, respondemos. Porque lo necesitamos, porque estamos atados. Y así, nos tenemos que romper el culo (porque también tenía un hábil manejo de la metáfora)
Fue entonces que recibí el segundo impacto de nuestra corta conversación. Giró un poco la cabeza, me miró de reojo y espetó: "¿Usted qué piensa al respecto?"
Y yo, que en lo que pensaba era en lo cómoda que es mi cama, frente a la solemnidad con la que hablaba tuve que hacerme cargo de una opinión. Y lo que es peor, de la mía.
Pablo: - Entiendo lo que usted me dice de la alienación...
Que quiere que le diga, no me iba a quedar atrás. Mis primeras palabras surtieron el efecto de devolverme al lugar de "persona humana capaz de entablar una conversación". Lo supe cuando lo escuché repetir para sí: "alienación...sí..."
Pablo: - ...pero entiendo que esta ciudad tiene características propias que nos se encuentran en otras ciudades del país. Es lo que pasa por estar en el centro-centro. Este nivel de aceleración es algo propio. Son los costos de vivir acá. Yo veo eso, y a veces me gustaría irme a vivir al campo o a una ciudad más chica (sobre todo cuando me tomo el subte), pero veo también las virtudes.
"Veo que te tienen agarrado ¿no?" me dijo con cierta complicidad. El uso del tuteo, algo que podía identificar como impropio en él, me comunicó que estábamos llegando al meollo del asunto.
Pablo: -Me parece que siempre está el espacio de la libertad personal. A mí lo que me costaría dejar es sobre todo el mundo de relaciones; y en segundo lugar los programas, la oferta, esa cercanía de todo que es a la vez virtud y vicio de la Capital.
Me lamenté, el viaje llegaba a su fin y la conversación se había opuesto de ida y vuelta. Pagué con la convicción de que esos menesteres eran simples formalidades, un pequeño tributo para el marco de nuestra charla. Cuando estaba por bajar, me dijo esa última frase que todavía resuena en mi cabeza:
"Disculpe. La última cosa que me gustaría pedirle es ¿podría convocar a esa pareja de ancianos para que aborde el vehículo?"
lunes, 23 de marzo de 2009
Gente peligrosa
Cuartel general de la CIA. Langley, Virginia. 23:34 hs.
Agente Smith: - Ustedes saben que existe un tipo de información que maneja el común de la gente, un tipo de información que manejamos nosotros y un tipo de información que manejan algunas personas del común de la gente creyendo que es la información que manejamos nosotros. Al primer tipo se las llama noticias, al segundo información confidencial (o, en algunos lugares, la posta) y al tercero teorías conspirativas paranoides. Hoy los he reunido para que pasen del tercer tipo al segundo, porque ¿podrían hacer un buen trabajo si no supieran reconocer el tipo de información que manejan?
Agente Johnson: -No, Señor.
Agente Smith: - Era una pregunta retórica, Johnson. Mientras todos piensan que nos preocupamos por King Jong Il o Mahmud Amadinejad, hoy yo les voy a hablar de gente realmente peligrosa, aquellos sujetos que verdaderamente ponen en peligro nuestro país. Empecemos por el que tenemos más cerca: Hal Douglas.
Agente Laruzzo: -¿Quién, Señor?
Agente Smith: - El hecho de que no lo conozcas no hace más que revelar su peligrosidad.
(La primera ficha se proyecta en la pared)
Ocupación: voz en off de los trailers de las películas de Hollywood
Agente Laruzzo: - No entiendo, Señor.
Agente Smith: - ¡Vuelve a tu pequeño mundo de teorías conspirativas, Laruzzo! ¿No es evidente? Durante años, hemos escuchado su voz grave y profunda envolver nuestro cerebro con frases inverosímiles como "En un mundo en el que..." o "este verano, descubrirás que..."
Agente Johnson: - Pera esas son frases incompletas, Señor.
Agente Smith: - Como te decía, Laruzzo. En todo este tiempo nunca nos atrevimos a criticar nada de lo que viniese después, sin importar lo disparatado que fuese. No nos parecía relevante si era un mundo en el que las algas marinas dominaban o si este verano nos visitarían 3 suegras de la misma persona, porque su voz era irrefutable. Y aquí llegamos al tema de seguridad nacional. Tenemos razones para pensar que a una orden suya, el orden mundial podría cambiar. El gobierno de Burkina Fasso lo habría contactado (y pagado más que bien) para que en los trailers previos a "Titanic 2: cuando Leo di Caprio conoce a Ariel" Douglas deslizara la frase: "En un mundo donde Burkina Fasso domina...". Al día siguiente, el Gobierno emitiría una serie de bonos del país donde venderían fondos de deuda de empresas que van a la quiebra. Gracias a lo que escucharon decir a Hal Douglas, los gobiernos y empresas de todos los países poderosos cuyos gobernantes siguen a Leonardo di Caprio comprarían estas deudas compulsivamente provocando un descalabro económico mundial.
Agente Johnson: - ¿No es eso lo que hicimos nosotros, Señor?
Agente Smith: - No sea imbécil, Johnson, lo nuestro fue enteramente distinto porque...¡vaya a comprar café, Johnson! Pasemos al siguiente inicuo.
Ocupación: conductor de un programa en Disney Channel Argentina
Agente Tyler: - Entiendo, Señor. Usa una fachada para...
Agente Smith: - Ninguna fachada, Tyler. Para escuchar estupideces puedo esperar a que Johnson vuelva de comprar café. El problema no es ese. Esto debería clarificar las cosas.
Ocupación: conductora de una programa en Disney Channel Argentina.
Agente Tyler: - Me parece que se me estoy perdiendo algo, Señor.
Agente Smith: - asumo que no tengo que aclarar que se trata del mismo programa...
Agentes: -...
Agente Smith: - ¡Por Dios! Voy a hablar con la gente de Recursos Humanos. ¿Como se supone que salvemos al mundo con un grupo de oligofrénicos como ustedes? Explico una sola vez: los niños ven este programa, en apariencia inofensivo. Crecen con la idea de que un gordito con cara de perdedor se relaciona de igual a igual con una muchacha...bueno, de estas características. En su adolescencia, los gorditos con cara de perdedores sufren de mil y un rechazos y vejaciones anímicas. Resentidos y furiosos, van al psicólogo donde descubren que esta imagen tuvo su origen en Disney Channel. Odian a Disney y -por extensión- a los Estados Unidos de América. Si no hacemos algo ahora, en 25 años más tendremos un ejercito de gorditos con cara de perdedores a las puertas de Washington. Siguiente.
Ocupación: Futbolista. Modelo ocasional.
Agente Gonzalez: - Jefe, me va a decir que...
Agente Smith: - No. Simplemente me cae mal. Vamos al último individuo.
Nombre: Woody Allen
domingo, 15 de marzo de 2009
El país que no miramos
martes, 10 de marzo de 2009
Si Dostoievsky escribiera cuentos para niños

lunes, 2 de marzo de 2009
Cuando más es menos

lunes, 23 de febrero de 2009
Para la elaboración de una película argentina
Que quiere que le diga. Es así. No lo voy a cambiar yo. Empecemos por el principio: a la mayoría de la gente le gusta ir al cine. Ahora, cuando se da cuenta que tiene que pagar 1/3 de su sueldo por un entrada, empieza a pensar "¿Una superproducción hollywoodense con un presupuesto mayor que el PBI argentino o una película nacional costumbrista?". Y mucho no lo piensa. Si bien de la boca para afuera todos dicen que hay que apoyar lo nacional, la verdad es que lo único nacional que apoyan es a la selección de fútbol. Y cuando no juega Riquelme. Porque las películas y los electrodomésticos son de afuera. Bah, por ahí los calefones no, de esos hay nacionales. Pero ¿por qué me salta con calefones cuando estamos hablando de cine? No, no me interesa si Riquelme tiene un calefón nacional, no es el tema. Focalicese.
La cuestión es que no hay noción del trabajo detrás de cada una de las películas que tienen actores nacionales. No se sabe nada de los titánicos esfuerzos para lograr convertirlas en una coproducción con algún país europeo como España o Francia que ponga la plata mientras nosotros ponemos los actores. Es por eso que -en un desinteresado esfuerzo reivindicatorio- me filtré en al oficinas del INCAA para encontrar algún testimonio de los citados esfuerzos titánicos para conseguir el sponsoreo de los citados países europeos para lograr realizar las citadas películas argentinas. Pido, eso sí, cierta discreción con los resultados conseguidos, porque donde yo veo un esfuerzo reivindicatorio, el INCAA podría llegar a ver allanamiento ilegal de propiedad y otras pequeñeces del estilo.
El resultado: conseguí el FORMULARIO PARA LA REALIZACIÓN DE UNA PELÍCULA ARGENTINA.
¿Cómo que sólo eso? ¿cómo que solo eso? No sabe hasta que punto este formulario refleja lo más profundo de la idiosincrasia fílmica nacional. Y no sabe hasta que punto la presencia de unos violentos mastines propiedad del cuidador han convertido este hallazgo en lo más profundo que pude encontrar. Y lo único. En fin, a las cosas.
FORMULARIO PARA LA ELABORACIÓN DE UNA PELÍCULA ARGENTINA
Nombre del director:
Nombre del país europeo que coproducirá la película:
1) Marque el género de la película
a. Comedia
b. Drama
c. Otro
Si contestó "a" pase a la pregunta siguiente. Si contestó "b" pase a la pregunta n°5. ¿"C"? No sé nada de una opción "c".
COMEDIA
2) Elija una de las siguientes palabras para el título de la película*:
a. Loco/locuras/más locos del mundo.
b. Enredos.
c. Genial.
3) Seleccione los actores:
a. Guillermo Francella
b. Emilio Disi
c. Gino Renni
d. Vedette de turno
e. Luchador mediático (opcional)
f. Otro**
4) Seleccione el argumento:
a. Gente sin preparación aparente se enfrenta a un malvado y su banda de secuaces mafiosos/ninjas/piratas.
b. Gente con preparación aparente se enfrenta a un malvado y su banda de secuaces mafiosos/ninjas/piratas.
5) Seleccione la mascota que aparecerá en la película:
a. Perro
b. Perro
c. Perro
DRAMA
5) Seleccione los actores:
a. Federico Luppi
b. Héctor Alterio
c. Ricardo Darín
d. Todas las anteriores
e. Otro (en realidad puede ser Norma Aleandro o Darío Grandinetti)
6) La película trata sobre:
a. Una persona en decadencia
b. Una institución en decadencia
c. una pareja en decadencia
d. Una persona en decadencia cuya pareja está en decadencia y trabaja en una institución en decadencia (el protagonista, no su pareja)
* los títulos de comedia van invariablemente en letras rojas.
** Si bien la ley nos obliga a poner esta opción, en la realidad no existe otro. Excepto que quiera resucitar a Tristán (no recomendable)
¿Qué puedo agregar que no haya sido dicho ya? ¿qué duda puede quedar en pie? Si después de ver esto todavía quiere ver Matrix 4 es porque no tiene alma. O porque es norteamericano. O porque es Keanu Reeves. No, deje, si es Keanu Reeves ya entraba en la categoría de norteamericano (o en la de personas que no tienen alma, lo mismo da) La cuestión es que tiene que ir a ver una película argentina. Eso es claro. Y si no le gusta...cómprese un calefón.





