miércoles, 25 de agosto de 2010

Breves e inconexas III


Se ha dicho que en los momentos difíciles aparecen los grandes hombres. Lo cierto es que también aparecen los chantas, los oportunistas, los resentidos, los buitres y los que se alegran de la desgracia ajena. O sea, los momentos difíciles al parecer convocan mucha gente.

En un momento difícil para la escritura, aparece una nueva entrega de "Breves e inconexas" (o de como yuxtaponer ideas que no pegan) para dar cuenta de mi persona.

Porque soy un gran hombre, claro está.


1) En China, un embotellamiento mayúsculo ya lleva 10 días y dicen que podría durar semanas. Al parecer, la fila de vehículos llega a los 100 kilómetros. Algunas repercuciones:

- "Estamos pensando en liberar el peaje" (Dueño de Autopistas del Oriente)

- ¡Infeliz! ¡te fuiste hace 15 días y ahora volvés todo desarreglado y oliendo a alcohol! ¿cuál es tu excusa?
- Es que el tráfico estaba terrible, mi amor.

- El taxista chino Yin Sang acaba de ingresar en el ranking de Forbes.

- "Todo volverá a la normalidad una vez que logremos quitar del medio los autos de todos los que se fueron a la mierda" (Jefe policial de Pekín)



2) Un filólogo postula que los problemas de violencia e inseguridad del país se deben al vocabulario violento al que recurren los argentinos. Al ser consultado por este medio sobre su teoría, afirmó: "Va a patear el tablero. Ahora te corto así me pego una vuelta así veo de quemar un CD y tirartelo donde me digas". Cuando se le preguntó si aprobaba sus propios postulados, constestó que "maaal".


Un claro caso de profecía autocumplida.


3) Al parecer se ha desatado algo así como una nueva moda de hacer castings para conseguirles pareja a famosos. La mayoría piensa que tales uniones están destinadas al fracaso. A mí lo que me preocupa es que no.

- Papá, ¿cómo conociste a mamá?

- La elegí.

- Ahhhhhh...

- No, no, la elegí entre 15 disponibles. Había una petisa salteña que estaba mejor, pero tenía un caracter podrido. Todavía pienso si la participante número 4 no...

Si quieren, pueden leer algo más sobre el tema en el famoso libro "De acosador a esposo y vuelta" de Julián Tromboni.

4) Cosas que me molestan un poquito más de lo normal:


- El ruido que hace una persona cuando habla con la boca seca.


- Olvidarme de lo que estaba por decir.

- Que, cuando salen a dar la vuelta al mundo en 80 días, Passepartout haya dejado prendida una lámpara.

Y, por supuesto, que alguien use jogging con zapatos.


Mientras se mantuvo el silencio de radio, este blog recibió 3 nuevos seguidores. El mensaje es inequívoco: la gente adhiere a mi silencio. A pesar de ello, creemos que por ahora con lo escrito basta y sobra para frenar la inercia en la que se hallaba sumido este espacio.

Sobre todo sobra.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Stand by me


Al principio se trato de un rumor, de un incidente que uno le comenta a un amigo en voz baja, masticando la bronca; pero poco a poco ese rumor fue adquiriendo peso y se transformó en una 'sensación'; en un estado cada vez más general que se mira con preocupación. Y uno veía multiplicarse los hechos, sin saber si detrás existía alguna mano digitando esta oleada desde las sombras. Yo veía como las piedras caían cada vez más cerca hasta que eventualmente, como fruto de una necesidad, me tocó a mí.


Estoy hasta las manos de laburo.


Si a eso sumamos la protesta con cese de actividad y movilización de parte de las musas, tenemos como resultado las últimas dos o tres semanas de este blog.


Sin embargo, como soy un hombre responsable -y sensible a las amenazas-, sí he logrado colar un texto en ese parnaso virtual que algunos conocen como Men in blog y que otros...ah, no, que todos conocen como Men in Blog. Por ahora es lo que hay. Ya vendrán tiempos mejores.


No, no tanto mejores; los textos los seguiré escribiendo yo.

martes, 3 de agosto de 2010

Viaje al séptimo circulo del infierno



El viernes, mientras el cielo se caía sobre la ciudad de Buenos Aires, yo me encontraba en el centro de documentación de la Policía Federal Argentina. Corrijo, mientras el cielo se caía sobre la ciudad de Buenos Aires, yo caminaba hacia el centro de documentación. Siguió cayéndose mientras estaba adentro, pero ya no me importó tanto.

A nadie escapa lo que implica una visita a una dependencia oficial. La palabra 'burocracia' se abre paso en nuestra cabeza como un hipopótamo en un cumpleaños. En un cumpleaños de niños. De niños humanos, por supuesto. Porque los hipopótamos no festejan los cumpleaños. ¿Usted está tomando algo? la cosa es que uno sabe que visitar uno de estos lugares, por más que ya lo haya hecho anteriormente, implica mucha confusión, búsqueda de información donde generalmente no la tienen, papeles faltantes y tiempo, mucho tiempo.

Esta vez, decidí que sería distinto; el Leviatán no me vencería. Asesorado por páginas oficiales y acompañado por la impresora y la fotocopiadora del trabajo, me hice presente con todo lo necesario para decir "tengo todos los papeles, Sí, ese formulario también" mientras arrojo el sobre encima del mostrador con gesto dramático y aire de suficiencia. El plan era infalible: viernes antes de empezar las clases. Los que se fueron de viaje ya tienen que haberlo hecho. Las condiciones climáticas invitan a no salir a la calle sin una canoa. Pim pam pum.

La refutación tomo forma de hormiguero humano. Sin saber en qué mostrador debía arrojar el sobre con gesto dramático y aire de suficiencia, me desorienté un poco. Pero no me vencería. No esta vez. Vi una fila y entré en ella. Media hora más tarde, me encontraba cara a cara con una empleada con expresión de que yo había hecho algo mal: "¿Para qué trámite?". "Pasaporte. Traje tod...". "A este formulario le falta la parte de atrás. Tomá este y te llaman por el número".

Casi. Maldito formulario. Pero ya tenía número: el 1181. Miro la pizarra: 811. O sea que estaba a...me llevo uno...menos ocho... ¡370 números! de mi gesto dramático. Agarré el aire de suficiencia que tenía y me lo gasté yéndome a comer una pizza en las adyacencias mientras el cielo... ¿ya dije que el cielo se caía? Volví a la hora y pico, cuando la ansiedad había conseguido arruinar mi suficiencia.

945.

Me volví a ir, de guapo que soy. Fui a una universidad a preguntar algo, me encontré con una amiga y volví ya para el 1010. En aquél lugar donde el tiempo no puede entrar, lejos de mis mejores tiempos en el Sudoku de mi celular y sin fuerza vital para leer los libros que había llevado (básicamente por el cansancio que me había ocasionado acarrearlos mientras el cielo...si, veo, ya entendió) me dediqué a ver los televisores de las salas de espera. Y debo decir que todo mi recorrido me permitió reflexionar sobre las apariciones en TV.

Los resultados de mi investigación arrojan que para aparecer en TV y ganar plata de ello no hace falta tener talento.

Prueba A

La primer televisión proyectaba el programa "Este es el Show" de José María Listorti. Ante todo, hay que aclarar que se trata de un programa que habla sobre otro programa. Es como si uno pintase una pintura de otro; después tomase esa pintura, la arrojara en un chiquero durante una pelea de cerdos salvajes; posteriormente levantase la pintura destruida junto con el cerdo perdedor, los clavase en la espalda de un jorobado y lo pusiese a bailar; luego filmase al jorobado danzarín y por último hablase sobre la cinta. Sólo que sin la pintura. Ni el cerdo. O el jorobado. Ni nada interesante.

Por lo que pude recabar, allí "debatían" Rocío Marengo y Pamela Sosa. Si hay algo peor que escucharlas debatir es verlas...y no escucharlas. En un desafío a la dinámica tradicional, la TV no tenía sonido. Por los gestos ampulosos y la duración del debate, claramente éste debía rondar en torno al futuro del euro y la necesidad de moralizar la economía después de la experiencia reciente. Pero entonces la pantalla se partió en tres y apareció este enano de mandíbula prominente que encarna en sí la superficialidad misma, mientras habla como si fuese un estadista. Él seguro que hablaba de cosas cholulas e intrascendentes.


Te odio, baldón de los hobbits.

Pero entonces llegó mi turno. Con emoción me abalancé sobre el mostrador presentando todo. Miraron los papeles, pusieron un sello... y listo.
"¡No! Esperé mucho tiempo para llegar aquí, así que ahora voy a hacer preguntas sobre todos los documentos posibles y sobre 70 contravenciones que harían que me los confisquen en países de Europa del este" dije, mientras me sacaba la gente de seguridad. Hice el pago en un trámite singularmente rápido y me encontré en la sala de espera número 2. Allí se respiraba otro aire; sólo estaba a 80 números de mi turno y habían dos televisiones, una de las cuales tenía sonido.

Peor.

Prueba B

La televisión de la derecha, que no tenía sonido, nos regalaba "Bañeros 3: superpoderosos". Claramente, la producción le había prohibido la participación a quién hubiese tomado alguna vez clases de actuación. Los jefes de los malos tenían un puchero de enojo que indicaba que su madre los había dejado sin postre; el ejército de los malos eran ¡ninjas! que... eran ninjas, man, pará un poco; los buenos eran una mezcla entre los papeles de Bill Murray en los 80 y los del Dinosaurio Barney en los 90. Pero siempre se puede estar peor. Como en el televisor de la izquierda. Se trataba de momentos culminantes en la telenovela "Mi Pecado". Mi pecado fue el de no cerrar los ojos, y el de ellos fue dedicarse a actuar en lugar de cargar bolsas en el puerto. Un muchacho-de-nombre-compuesto-que-a-este-fin-llamaremos-Carlos-Alfredo* discutía con su madre. De pronto: flashback (pantalla en blanco y negro) Carlos Alfredo discute con su tiránico padre quién le pone la mano en el rostro y lo tira. La caída de Carlos Alfredo se asemeja a la de quién quiere acostarse sin ensuciarse el pantalón. In-cre-í-ble. La madre busca consolarlo mientras él la aparta violentamente y dice que va a ir a buscarlo al padre, que a esa altura ya hizo de chofer en una telenovela paralela. Pataleta de Carlos Alfredo. Llanto de la madre. Llanto de todos los que no nos avivamos de romper la televisión 10 minutos antes.


Un profesor de teatro a la derecha, por favor.

Justo cuando la madre descubre que Carlos Alfredo había matado a su padre (que se lo merecía por no sacrificar a Carlos Alfredo mientras era niño) me toca ir a sacarme la foto.

Con respecto a las fotos de los documentos, tengo una teoría: la calidad de la foto es inversamente proporcional al tiempo de duración del documento. Si se trata de una licencia de conducir de 5 años, la foto puede ser aceptable, pero si se trata del DNI que tendrá que mostrar por el resto de su vida, Cuasimodo -con un cerdo envuelto en una pintura clavado en la espalda- será un galán comparado con usted. Lo cierto es que, además, no soy fotogénico. Al ver fotos juveniles lo atribuí a la seriedad, pero la sonrisa me confirmó que claramente el problema era otro. Dispuesto a evitar los infames extremos en el caso actual, opté por una ligera mueca de sonrisa que tan bien me había funcionado en los pasaportes anteriores. Cansado como estaba, con el pelo aplastado por la lluvia (porque, si no se entendió, el cielo que se cae es una matáfora para la lluvia torrencial) y con esta mueca, el resultado fue la foto del perfil del psicópata en las series norteamericanas. Lo peor, lo que me atormentará hasta que vuelva a renovar el pasaporte, es que viendo la foto impresa me percaté que tenía el cuello del saco doblado. No sabe hasta qué punto esto me perturba.

Después de dejar mis huellas dactilares y descubrir que el jabón no surte tanto efecto cuando se lo acompaña sólo de toallas de papel y no de agua, gané la calle esperando que el monzón me ayudase a lavar mis dedos y mi contaminada alma. Pero la lluvia había cesado. Con tinta en los dedos y Carlos Alfredo en la memoria, dejé el centro de documentación tras casi 5 horas. Me sentía como si hubiese estado en un cumpleaños y un hipopótamo me hubiese pasado encima.


Que lo disfruten con salú.



* acabo de averiguar que el erpsonaje de Carlos Alfredo en realidad se llama Carmelo.

jueves, 29 de julio de 2010

Próximos estrenos II (La venganza de los próximos)


"Las segundas partes nunca fueron buenas" me objetan. Pero cuando las primeras tampoco lo han sido, eso deja de ser una presión. Además, las películas que hemos seleccionado esta vez ya han formado parte de afamados festivales como el BAFISI (Buenos Argumentos Filmados por Sicarios) o el Festival de Canes, donde además de elegir al perro más lindo se elige la mejor película. En ambos casos deben saber que los espectadoras arrasaron con la taquilla. Y con la sala donde se proyectaban las películas. Y con el complejo donde se realizó la muestra. Y con las distribuidoras. Al grito de "devuelvanme la vida que tenía antes de ver esta bazofia" arrasaron.


Empezamos esta selección bajo la égida de las palabras del crítico italiano de cine Julio César Provenzzano, quién dijo "Vini, vidi y no sé para qué catzo vini".


En el complejo mundo de las adolescentes colombianas, mientras ve como todas sus compañeras se implantan siliconas, una joven se atreverá a permanecer "natural" a pesar de que las burlas constantes y la presión social la lleven a refugiarse en la coca.

En la Coca Sarli.


Una producción de Dolly Parton Movies


MAMA MÍA


Uno de los biopics más controvertidos de los últimos años. Relata el affaire del gran pintor Leonardo con la mujer de uno de sus mejores amigos.

Del director portugués Edson Arantes do Renacimento,


SIN CÓDIGOS, DA VINCI


Un clásico del cine de acción. Un empleado de Cliba debe luchar a brazo partido contra una caterva de cartoneros para limpiar la basura de la ciudad. Literalmente.

Chuck Norris como él mismo en


OPERACIÓN JUNK



Situado en el año 1989, encontramos a un equipo entero que ha logrado sobrevivir a la defensa de Boca Juniors. Salvajemente golpeados, necesitarán toda la ayuda posible... para entrar a jugar el segundo tiempo.

De los mismos productores de la aclamada serie The Cuciuffo´s llega


LOS INFILTRADOS


Luego de una violenta ruptura con Ken y acechada por competidoras más jóvenes y audaces, Barbie se verá atrapada en el ominoso mundo de las sustancias prohibidas. Recién parece tomar conciencia de su situación cuando pierde la custodia de Barbie Bebé. Destaca el tema original "La vie n´est rose" de Norma Plaf, "el gorrión de Berazategui".

Una película de Mattel


BARBIE TÚRICOS


Un valiente documental sobre la vida de las mascotas de un ex presidente uruguayo. El mundo del poder visto desde los ojos de 5 simpáticos fox terriers.

Una producción de Visión Orientada (V.O.)


PERROS DE LACALLE


Luego de una floja temporada de ventas, una marca de primera línea decide lanzar la misma colección de ropa pero a precios más accesibles.

Giorgio Armani en


EL EMPORIO CONTRAATACA



Entiendo que esto no sea bueno, pero piénselo así: además es mucho. Esperemos que la semana venidera se estrene alguna idea.


Siga el letrero señalizado para encontrar la salida.

martes, 27 de julio de 2010

Próximos estrenos


A nadie le es indeferente que se aproxima la temporada de nominaciones para los Héctors. Es por eso que los productores tratan de atrasar el lanzamiento de las películas para ver si consiguen quedar eximidos de esta fiesta del cine. Quizás esta moda siga la tendencia iniciada por el director Robert Gonzalez quién, luego de haber sido nominado en 1998 dijo: "No estoy a la altura". Y agregó: "desde un segundo piso no creo que me mate. Tendría que subir al décimo y probar tirarme desde ahí".


En fin, la cosa es que los que esquivaron la gloria el año pasado han logrado entrar para la presente edición. Presentamos aquí los titulos que se encuentran en cartelera en estos días y que compiten por quedar fuera de competición:

La tranquilidad de una calle de los suburbios se ve interrumpida cuando se instala un inocente puesto callejero de comida mexicana. Los jóvenes del lugar acuden en manada sin sospechar que Manuel había sido denunciado años atrás al departamento de salubridad por los padres de esos jóvenes. Pronto, las complicaciones gástricas los quemarán internamente y la incontinencia gasífera dividirá grupos de amigos.

De Güeys Cavron


QUESADILLA EN LA CALLE ELM


Un grupo de alumnos de la carrera de Letras descubren que no escriben tan bien como creían y la salida laboral no es tan fácil como pensaban. Mientras la inflación sube a un ritmo sostenido, este grupo lucha por indexar sus sueños desde las profundidades...de un puente.

Del realizador iraní Mahmud Ahmoeldineral


LA SUCIEDAD DE LOS POETAS MUERTOS DE HAMBRE


Un linda chica llega a un motel al costado de la ruta. Todo parece normal. Descubrir que esto no es así le costará carísimo. Mientras toma una ducha y se lava el pelo, sentirá un elemento que se corta... el agua caliente. Y se pegará un jabón...ah, no. Se pegará por pisar el jabón. Claro, con shampoo en los ojos se caía de maduro. O de madura. El incidente da lugar a una acalorada discusión sobre el funcionamiento del calefón del establecimiento.

Una producción de Antideslisant pictures


¿Y DÓNDE ESTÁ EL PILOTO?


Robert y Dana son una feliz pareja. Un día deciden encontrarse después del almuerzo para subir juntos a la cima del Empire State. Cuando el ascensor se detiene durante 4 horas entre los pisos 112 y 113, se destapará lo que habían ocultado durante tanto tiempo; emergerá aquello que reprimían en lo más profundo de sus entrañas. Sobre todo en Robert, que había comido en un puesto de comida mexicana sobre la calle Elm.

Del Film & Arts Realizations for Tomorrow, la remake de un clásico


LO QUE EL VIENTO NO SE LLEVÓ


Evaristo es un muchacho retraído y tímido. Su estancamiento laboral sólo puede ser disimulado por el increíble rechazo que le profesan las mujeres. Un día su suerte parece cambiar. Una sugestiva morocha se le insinúa. Venciendo a sus miedos, sus ansiedades y su evidente renguera, logra acercarse a ella y establecer una relación. Cuando todo parece encaminado, un detalle le revelará que el hecho puede costarle caro. Muy caro.

En la primera experiencia detrás de cámara de Sylvester Starecontralone


COBRA


La vida parece ensañarse con Alberto. 3 amigos suyos de distintos grupos se casan y las 3 despedidas de soltero se realizan en fines de semana consecutivos en la ciudad de Gualeguaychú. Sin tiempo para recuperarse entre una vez y la otra, Alberto transita sus semanas laborales sin lograr identificar qué es real y qué es sueño.

Con una inigualable banda sonora de Evangelis Carrozo


CARROZAS DE NUEVO


A pesar de haberlo logrado ocultar durante más de 40 años, un error de la producción mientras realiza un programa en vivo hace que una conductora de televisión deba enfrentarse a su peor pesadilla: comer pescado durante un almuerzo.

De la productora No nos vamos nada:


LEGRAND PEZ



Eso ha sido todo por hoy. No, para ir con los chicos no tengo nada. Aguante que ya terminan las vacaciones de invierno y entonces dejará de ir a ver cosas destinadas para chicos que no quiere ver para finalmente poder ver películas destinadas para grandes...que tampoco quiere ver. Como estas.


Que lo disfrute con pochoclo.


martes, 20 de julio de 2010

Reconocer los fragmentos


No puedo dejar de reconocércelo. Usted le pone garra. Pasa por este lugar, lee lo que encuentra y -merced de alguna promesa, del síndrome de Estocolmo o de la necesidad de ver para volver a confirmar la repulsión (como pasa con Intrusos o con Tinelli)- ¡vuelve! Es meritorio. Realmente meritorio.

Y no crea que no lo tengo en cuenta. Pienso en ello. Pienso que si es capaz de hacer algo así, bien podría lograr que transfiera dinero a mi cuenta o haga algo indeseable por mí como deshacerse del vecino que mueve muebles en el piso de arriba o dé la primera hora de clase a la mañana. Pero después pienso en lo que ha hecho hasta aquí y creo que no puedo pedirle nada más.

Es por eso que este artículo, habidas cuentas de lo vivido hasta aquí, tiene un sentido diáfano: probarme a mi mismo que estoy equivocado, que siempre se puede pedir más. Y por eso, en esta oportunidad, le voy a pedir su participación activa.

Se trata de un juego (si se puede usar esa palabra. Ah ¿se puede? Bárbaro entonces) en el que yo parafrasearé una frase que puede tratarse de un dicho, refrán, lugar común, parte de canción o fragmento de libro que usted deberá identificar correctamente. Claramente, para lograr descifrarlo deberá atender más al contenido que a la forma. No, yo digo, por si acaso. Y, por supuesto, el que identifique la mayor cantidad gana. ¿Qué gana? El derecho a decir que ganó. ¿Cómo que eso no es suficiente? Relea el segundo párrafo; yo estoy tratando de sacarle plata a usted, no al revés.

Bueno, va (Para que no se pongan ansiosos, las respuestas correctas, abajo):

a) "...y entonces apareció Héctor. Viéndolo allí, no pude menos que lamentarme por el infortunio; no pude contener la desazón que me embargó súbitamente [...] Mi compañera no pudo - sabe Dios que no estaba en sus posibilidades- expresar palabra alguna".

b) "La responsabilidad del cambio contextual recae íntegramente en el enunciador del presente mensaje, con lo cuál se intenta salvaguardar la honra del enunciatario frente a un posible cuestionamiento de su proceder, cuando no de su existencia misma".

c) "El mal se ha enraizado de tal manera que la única salida holística pareciera involucrar que se quiebren las rodillas de los involucrados y los que no, de tal manera que la negra sangre riegue un suelo ya liberado de la nefanda presencia de los involucrados y los que no".

d) "Que las interjecciones que sirven de preludio a mi pedido sirvan para que te entregues a los trabajos de Melpómene y ceses de derramar lágrimas, pues sólo así, ¡oh éter de mi propiedad!, podrás acomodar el bombeo auriculo-ventricular de tal manera que repercuta positivamente en tu ánimo".

e) "Deseóles que se recreen en el acto de la lectura ostentando la plenitud de sus fuerzas físicas y psíquicas".


Pues bien, pueden dejar sus respuestas en los comentarios.




















Eso sí. No se le ocurra ir a las respuestas antes de dar sus respuestas.


























Porque eso sería hacer trampa. Y hacer trampa está mal.

























Además, le quita toda la diversión al juego. Porque de repente ¡paf! Sospechosamente todas las respuestas son correctas. Yo pongo en duda mi capacidad de armar un juego y resulta que todos hicieron trampa.





























Haga una cosa: vaya primero a los comentarios. Para no tentarse, tápese los ojos y mueva el scroll bar para abajo. No, no, ahora se pasó al artículo que sigue. Vuelva. Vamos a hacer una cosa: yo pondré las respuestas con letra chica y en un color dificil del leer, así usted después selecciona el texto y lo puede ver con claridad. Después de poner sus respuestas en los comentarios, claro está. Creo que ya lo había dicho ¿no?


























¿Ya puso sus respuestas o simplemente está tratando de llegar a las respuestas?
























Bueno, bueno. Tampoco se puede extender el jueguito del espaciado eternamente. Aquí, las respuestas (que no son necesariamente sus respuestas, a menos que haya adivinado):


a) "...y de repente llego Tito. ¡Qué cagada! [...] Era muda, era muda, era muda, la mina era muda..." (Y no le dijo nada, Los ladrones sueltos)

b) "No sos vos, soy yo" (Remanida frase rupturista)

c) "Hay que matarlos a todos" (Apocalíptica solución social, Taxista anónimo)
d) "Ay, ay, ay, ay. Canta y no llores. Porque cantando se alegran, cielito mío, los corazones" (Cielito lindo, canción tradicional mexicana)

e) Que lo disfruten con salú.

jueves, 15 de julio de 2010

Ponele Masón(da)


Es paradójico. Alguna vez hemos hablado al respecto, pero mientras por un lado creemos firmemente que los hombres son cada vez más libres y tienen más posibilidades, por otro sospechamos que los destinos "del mundo" están y estuvieron siempre controlados por unos pocos, que se mueven en las sombras y cuyo mundo no se toca con el nuestro. Incluso dentro del circulo de poder donde se mueven; incluso en esa reunión para al alta sociedad norteamericana en una mansión gigantesca en los Hamptons; incluso allí sus vecinos no sospechan que ese hombre que ríe amablemente con un whisky en la mano es una de las personas que mueve los hilos del mundo. Porque debe existir un circulo todavía más hermético, de unos 10 o 12 donde se define de antemano todo lo que nosotros entendemos que simplemente se da como parte del acontecer histórico.


Por eso basta una simple chispa, un nombre, para que explote en nuestra cabeza un arsenal de teorías conspirativas de cosas que son ultra secretas y han sido escondidas por generaciones, pero que mi primo Ernesto justo las conoce: "El imperio romano nunca existió. Es un invento de la Coca-Cola"; "el increíble Hulk se hizo para desacreditar a Greenpeace"; "El atentado a las torres gemelas fue para poner un McDonalds ahí"; "Yabrán vive en las Bahamas y juega al golf con Elvis"; "Walt Disney fue descongelado y fue el que digitó al quiebra de Lehman Brothers".


¿Cuál es el nombre de esta sociedad secreta, necesaria para implementar esta serie de hechos? No importa, mientras no sea secreto: los Templarios, los Illuminati, los Magios, el GOU o los Harlem Globetrotters...


Pero hay uno que me interesa especialmente: los Masones.


Me interesan porque, pese al halo de misterio necesario para aplicar a sociedad secreta, algo sabemos de ellos. Sabemos, por ejemplo, que las logias "ortodoxas" no aceptan mujeres y prohiben hablar de política y religión. Se juntan a librepensar fraternalmente. Un poquitín sospechoso. Sobre todo la actividad de la conocida "Logia de la Gran Coartada".


Mujer: - ¿A dónde vas un martes a las 10 de la noche?

Marido: - Tengo una reunión secreta.

Mujer: - ¿se puede saber qué hacen en esa reuniones y por qué volvés a las 4 de la mañana con olor a chupi?

Marido: -¡No puedo decirte, mujer! Es todo muy secreto.


Por otro lado, la verdad es que se pierde algo de ese halo misterioso desde el momento en que se juntan en un edificio céntrico en lugar de bajo las ruinas de Stonehenge a las 3 de la mañana o un domingo al mediodía en el microcentro. Tal como se da ahora, faltaría el cartelito: "HOY AQUÍ, REUNIÓN SECRETA". Tampoco queda bien, si se trata de mantener un bajo perfil, tener una página web. ¿Donde quedó la elegancia de antaño? ¿las cartas membretadas sobre el escritorio?


Lo bueno es que parece ser que, como uno se va adentrando en los misterios de a poco, existen infinidad de grados, lo que implica que uno está casi permanentemente ascendiendo.


Gran Maestre: - Yo te asciendo a ser un masón de grado 53.

Masón de grado 53: - ¡Excelente! Gracias, Gran Maestre. Y dígame una cosa ¿cuál es la diferencia con ser masón de grado 52?

Gran Maestre: - Este...emmm... ahora.... te podés poner jogging con zapatos.


La identidad reservada es otro tema espinoso. Al parecer sólo podía ser revelada al morir el masón. Lo raro es que, al morir, resultaba que todos los que habían hecho algo más o menos importante resultaban ser masones. Nunca un Gonzalez cualquiera. El último albañil fue el que les dio el nombre*.


Aprovecho este espacio para aclarar que Winston Churchill era hincha de Independiente. Nunca se lo dijo a nadie ni se lo vio en la cancha porque era secreto, pero ahora que murió es necesario que se sepa.


Como se ve, una fantochada. Por eso los invito a recomponer la espíritu masón en aquél bar, mientras jugamos al pool y resolvemos los problemas de la vida.


Además, odio a la gente que usa jogging con zapatos.



*maçon = albañil

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