jueves, 28 de octubre de 2010

¡Da la face... book!



Al parecer está siendo furor la película "Red Social", que trata el proceso de fundación de Facebook haciendo una biopic que no deja muy bien parado a su fundador, Mark Zuckerberg. Excelentemente referenciada por la crítica, no sabemos si tales criticas se deben atribuir a la excelente dirección de Davis Fincher, a la sólida actuación de Jesse Eisenberg o al galopante desagrado que provoca que un pibito de 25 años tenga más plata que todos los que leen las críticas juntos. Cualquiera sea la razón, lo interesante es que la película pretende plantearse como un retrato generacional. Es por eso que, en esa clave, desde este espacio queremos contribuir a la conformación de ese mosaico con nuestro pedacito de porcelana.


Casa de la Familia Mendez. 20:02 hs.

- Ernestito, nosotros sabemos que los jóvenes de hoy en día se manejan mucho con eso de las computadoras y la internet. Sobre todo con lo del feisbu...

- Facebook. A Ernesto le gusta esto.

- Lo que nos parece es que se te ha hecho una adicción. Nos parece que tenés que salir, conocer gente...

- Ernesto tiene 642 amigos.

- Puede ser que en la máquina pero, seamos sinceros, tener sólo esos amigos es medio nerd.

- Ernesto te ha invitado a irte a la mierda ¿será posible?

SÍ NO ES POSIBLE

- No lo tortures así, Sergio.

- Ernestito y Mamá ahora son amigos.

- Lo hago por su bien, Claudia. Así no va a lograr nunca ponerse de novio...

- Ernesto está en una relación con Juanita.

- ¿La hija del verdurero? Dale.

- Ernesto ha instalado la aplicación "amigos con derecho a roce".

- Por lo que sé, a Juanita la instalaron todos. ¡A la aplicación digo!

- Papá ha sacado el máximo puntaje en "¿Qué tan hijo de puta eres?"

- No soy yo, es lo que dicen...

- No te enojes, Ernestito, te lo decimos porque te queremos...

- Ernesto ha dejado un mensaje en tu muro: "Dejenme de hinchar las pelotas. ¡Ya soy grande!".

- No te pongas así. ¿No te acordás cuando íbamos juntos a la plaza, a patear al aire libre en la canchita?

- Ernesto te ha etiquetado en el álbum "Parque Centenario '92".

- ¿No estaba bueno? ¿no lo disfrutabas?

- En este momento Ernesto está desconectado del chat.

- Bueno, bueno... Entonces me parece que Papá va a cortar las aplicaciones "Casa y comida", "Ropa" y "conexión a internet" así que contame que puntaje hacés en el juego "Viviendo en la calle".

- Bueno, viejo, vos buscá la pelota. Yo me voy a poner los cortos y vuelvo.
- ¿No te digo, Claudia? Con un poco de ganas uno enseguida entiende de estas nuevas tecnologías.



No, la película no la ví, pero creo que al final se descubre que el viejo de Mark Zuckerberg era Darth Vader.


Pablo ha escrito en su blog: "Que lo disfruten con salú".


Seguinos enermizamente.



viernes, 15 de octubre de 2010

Procrastinación


Me miran. Lo puedo sentir. Si bien un observador neutral sostendría que sólo yacen apaciblemente sin hacer movimiento alguno, yo sé que me están mirando. Y se sonríen, y se burlan de mí. Saben que cuentan con la ventaja que da la necesidad. Saben que tarde o temprano la victoria será suya.

Una pila de finales (5 preguntas, todas de desarrollo) me espera en el escritorio. Hojas y hojas que hablan exactamente de lo mismo. Bueno, eran dos temas, pero aún así. A pocos centímetros, otra pila de trabajos prácticos parece saludarme con sorna. "Y después yo" parecen decirme socarronamente, concientes de que no me interesa lo que tengan para decir. Y eso sin contar que ya corregí un curso entero (cerca de 60 alumnos, 5 preguntas, todas de desarrollo) lo que ha mermado si no aniquilado la motivación que pude haber tenido. Empezar a corregir y ver que mientras la pila de corregidos se mantiene constantemente al ras, la pila de los por corregir parecen aparearse y reproducirse mientras tanto hace que uno reconsidere el valor de la cultura.

Ya no me acuerdo si fue el año pasado o a principios de este mismo año, pero en cualquier caso fue la palabra del año. Un descubrimiento. La palabra procrastinación venía a llenar un vacío léxico en mi vida. Cuando uno le puede poner nombre a las cosas entonces se tranquiliza. Y ese es el nombre perfecto para describir lo que hago mientras escribo este artículo. En este punto ya son 3 los exámenes que no corregí por hacer...que se yo...esto. Así que vamos a procrastinar como se debe, y les contaré como llegué aquí (a este momento, a este estado) aportándoles algunos datos que no les aportarán nada y preguntándoles cosas que quizás nunca se preguntaron (y no por profundas)

Todo comienza esta mañana en la oscuridad de mis aposentos, donde con mi mujer nos enredamos en una competencia de quién lograba postergar más el despertador. Entre snooze y snooze parecía que había un flipper en el cuarto.


No, no este.


Este.


Finalmente gané y -como la competencia me dejó extenuado- festejé quedándome 5 minutos más en la cama.

¿Cuál es su estrategia con el despertador?

a) ponerlo lo más tarde posible y salir a las corridas. ¿Quién necesita desayunar, bañarse o sacarse el pijama para ponerse el traje?

b) ponerlo más temprano para poder hacer fiaca antes de salir de la cama. Como la computadora, entre que se prende y que está lista para funcionar pasa un tiempo. En mi caso se trata de una computadora con Windows 95.

c) ponerlo a la hora que se tiene que levantar. Aunque estrambótico, quizás haya gente que lo haga. Hay de todo en la viña del Señor.

Ya lanzado al mundo exterior, me dirigí hacia el subterráneo. Si bien descarto viajar sentado, sé que depende del día de la semana y la hora, podría viajar en modalidad "caramba, somos sorprendentemente pocos", en modalidad "somos bastantes pero cada cual tiene su metro cuadrado" o en modalidad "estamos violando las leyes de la física y -si alguien hace un mal movimiento- podríamos estar violando a secas". Hoy me tocó la segunda opción (ya deben ser como 5 los exámenes que podría haber corregido) y, como cuando está fresco, la temperatura del subte era agradable. Quizás eso me permitió reflexionar en que , no sólo en el subte sino que en cualquier transporte público, uno suele coincidir con otras personas que realizan "actividades de viaje" de las que uno, a veces con intención y otras sin ella, puede participar.



Cuando viaja en transporte público ¿a qué cosas presta atención?

a) trata de leer las noticias del diario que lee el pelado que está al lado suyo. Algunos con ver algún título se conforman. Otros casi que se fastidian si les pasan la página antes de tiempo.

b) trata de escuchar qué música oye el muchacho del MP3. Dejo de lado al infeliz que directamente comparte sus gustos musicales con el resto de los pasajeros.

c) se contorsiona para tratar de ver el título del libro que lee la chica que está a metro y medio. ¿Qué quieren que les diga? Me provoca curiosidad. Incluso puede generarme simpatía o antipatía dependiendo de lo que esté leyendo. Lectores de Stamateas y Dan Brown, abstenerse.


Si bien indudablemente le prestaría atención,

dudo que me sumase (más de estos aquí)

Todas las opciones son desaconsejables si usted viaja en auto. Sobre toda la de hacer aros. La cuestión es que finalmente llego al trabajo. Me siento en mi escritorio, prendo la computadora y veo que me esperan los citados papeles. Nos situamos aquí en un momento que divide tipos de personas.

Cuando llega al trabajo, usted:

a) Establece las prioridades del día y va sacándolas una a una eficientemente. si yo le dijese que una de sus prioridades es corregir finales de ética (5 preguntas, todas de desarrollo) ¿qué me diría?

b) Se acuesta sobre su escritorio y le dice a su jefe que lo despierte para ir a almorzar. ¿El escritorio no es algo duro? ¿no tienen alfombra en su oficina? ¿qué tal es Narnia?

c) Si bien en un rato empieza con todo, como una computadora con Windows 95, necesita acomodarse en el día y por eso hace una breve recorrida por blogs como Kairós. Que lo disfrute con salú.


8 exámenes y medio. Deséeme suerte.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Lo que nos hizo Sigmund



Señores, el tema que estoy por tocar tiene aristas cuya profundidad va más allá de nuestra imaginación. Sobre todo porque me resulta tremendamente difícil imaginarme una arista con profundidad. La cosa es que abordaré una cuestión doblemente sensible. Sensible por las acaloradas discusiones que genera y sensible por sus consecuencias practicas.

Me referiré a la influencias de la Psicología en la vida cotidiana.

Ya está, lo dije. ¿Cómo que "¿eso era?"? Sepa que camino sobre una cuerda floja enjabonada extendida a 100 metros de altura sobre amenazantes púas rociadas con limón. No tanto por lo que pueda decir la comunidad psi en general (bastaría con pedirles una definición de la psicología para que se empezasen a matar entre ellos) sino porque mi mujer es psicóloga y una patinada aquí podría costarme un par de días durmiendo en el sillón. Debajo del sillón, para ser más exactos.

Por eso renuncio desde ahora a hablar sobre psicología, para simplemente describir qué es lo que la psicología ha alterado en la vida de los legos en la materia. Lo primero que hay que decir es que dado que no tenemos noticia de denuncias de mala praxis psicológica, todo aquél que haya escuchado alguna vez a un estudiante de psicología decir el nombre de una unidad del programa de una materia que estudiaba se siente en condiciones de ensayar teorías e interpretaciones sobre las cuestiones más variopintas. Algún desorbitado tratará de situarme a mí mismo en esta categoría, pero como lo mío no es latente sino manifiesto, está todo bien.

Decía, esto puede dar lugar a los más vergonzosos intentos de interpretación. No importa cuanto intenten los psicólogos convencernos de que algo no puede ser interpretado en el aire, nosotros queremos un par de tips de la misma manera que le pedimos a nuestro amigo que acaba de gastar $2000 pesos en un curso de magia que nos enseñe un par de trucos para impresionar a una muchacha. Y no cejamos hasta que logramos una afirmación taxativa. Por ejemplo:

"Soñar con máquinas hace referencia a la potencia sexual".

- ...y entonces, cuando las papas fritas mutantes -que en realidad eran los primos de un compañero de primaria- venían a hablarme, yo agarraba un aut...digo, un Airbus 7337 y me iba a otro lado. Y entonc... momento, pero el avión iba lleno de minas lindas ¿eh? Porque ya veo que como había pibes en el sueño y una máquina vos pensás que soy gay. No, en realidad eran primas. Sí, eso, primas pechugonas.

El primer concepto psicológico que asimilamos es el del complejo de Edipo. Y la primera reacción es la del rechazo simple y llano. "¡¿Con mi vieja?! Estos están todos podridos. ¡Podridos!". Al poco tiempo, aceptamos que para poder fungir de psicólogos debemos aceptar este principio. Pero, con esa aceptación, a la vez que se rompe en nosotros la pureza del recuerdo infantil, se erotiza la relación filial. Los niños ya nos son angelicales criaturas cuyas potencialidades serán desarrolladas merced de una cariñosa educación, sino potenciales parricidas a la espera de una oportunidad*. La sospecha cunde. Ya nada es lo mismo.

Antes de Freud:

- Mamá, te quiero mucho.

- Yo también.

Después de Freud:

- Mamá, me resultás simpática de una manera asexuada, más cercana al ágape que al eros.

- ¡¿Dónde está tu padre?! ¿qué hiciste con él? ¡habla, bastardo, habla!


Antes de Freud:


- ¿A quién querés más? ¿a tu papá o a tu mamá?


Después de Freud:


- Inconscientemente, ¿a quién preferís matar? ¿a tu papá o a tu mamá?


Esta sospecha se disemina por nuestra vida. Creemos que, al haber sido introducidos en los misterios del Arcano, podemos detectar las interpretaciones que se tejen en torno a nosotros. Como si se tratase de un juego de espías, nadie quiere dar pie a una interpretación. El silencio se cierne sobre hombres y mujeres de ceño fruncido y pipa imaginaria. Sólo los valientes se atreven a afirmar algo...



- Sos un pelotudo.

- ¿No estarás proyectando en mí aquellos aspectos de tu personalidad que no toler...?

- No, no, sos un pelotudo.

- ¿O estás sublimando una animosidad pretérita que...?

- ...en lugar de en el lavavajillas, metiste los platos en el lavaropas. Sos un pelotudo.


Intenta resistir, pero sabe que es carne de cañón. O de diván, lo que en este caso sería homologable. Es conciente de que tarde o temprano surgirá el complejo tema de los complejos. Y él se sabe tan pero tan acomplejado que tiene, a la vez, complejo de superioridad y de inferioridad. Por eso, entre tímido y altisonante, espeta: "¡Pero callate, taradito! ¡Yo soy mucho más infeliz y miserable que vos!".


Y vuelve a callar. Por la confusión de su interlocutor y porque teme cometer un acto fallido. Esas malditas palabrejas que escapan de la represión y se cuelan en el discurso conciente. Por eso calla.


Pero, vamos, que un acto follado le puede tetas a cualquiera.







* Al parecer, la visión negativa de los infantes (a los que llama "perversos polimorfos") que se detecta en la obra freudeana, está directamente ligada a una mala lectura del Mio Cid. Freud pensaba que los "infantes de Carrión" eran en realidad dos niños pequeños.


miércoles, 29 de septiembre de 2010

Cómo ser un imbécil y no morir en el intento



¿Es usted una persona con un coeficiente intelectual promedio? ¿logra armar oraciones con sentido? ¿está aburrido de entender lo que le quieren decir? ¿le gustaría experimentar lo que se siente ser un completo imbécil? Pues bien, tenemos una propuesta que parece estar hecha a su medida.

Oligofrenic tours le ofrece la posibilidad de convertirse -a un costo muy razonable- en un ser dubitativo, confundido y con expresión de pocas luces. Usted podrá elegir dónde vivir en carne propia lo que significa ser un idiota de la primera hora.

Opción 1: el trámite bancario.

La consigna inicial no podría ser más simple: pagar unos dólares que figuran en el resumen de su tarjeta de crédito. Pero aquí viene lo emocionante: deberá hacerlo desde una tarjeta de débito ¡del mismo banco!

- ¿Qué tal? Sí, quería pagar unos dólares de mi tarjeta.

- ¿Efectivo?

- No, desde una tarjeta.

- Por caja no, vaya a servicio al cliente.


- ¿Qué tal? Sí, quería pagar unos dólares de mi tarjeta.

- Puede hacerlo desde las terminales de autoconsulta.


- ¿Qué tal? Sí, quería pagar unos dólares de mi tarjeta.

- ...

- ¡Ah, es una maquina! ¡qué bolú! A ver...pongo acá...¿qué es esto?


- Sí, disculpe, yo vine recién. Me pide una clave.

- ¿No tiene clave telefónica? Tiene que ir a un cajero, seleccionar "generación de claves" y poner un número que no empiece con 19 ni con 20, cuyos números no se repitan ni sumen entre sí un múltiplo de 2, 3 o 5...

-Fantástico.

- ...con esa clave llama a este teléfono, recita un soneto que no sea del siglo de oro español mientras baila una polka y selecciona la opción 16. Va a ver que el auricular empieza a hacer una serie de sonidos chirriantes como de señal de fax. Cuando escuche un ruido en fa, entonces apriete el número 4 todas las veces que pueda. Si llega a la cantidad que la máquina considera suficientes, le dará la clave que necesita.


- ¿Qué tal? Yo estuve...

- Sí, ¿qué pasa?

- Mire, tengo un problema. Cuando quiero seleccionar la opción 16 me toma sólo el 1 y me lleva a la opción para que el banco me extraiga plata de la cuenta arbitrariamente.

- ¿Está seguro de que está bailando una polca y no un minué?

- Sí, sí...

- ¿Y aprieta la opción mientras baila y recita?

- No, yo lo estaba haciendo después. Es que con el movimiento...

- Debe ser eso.


Si a esa altura usted no duda de sus capacidades es porque es un imbécil. ¡Ah, caramba! Satisfacción garantizada.

Opción 2: el mecánico

Pocos ámbitos son tan misteriosos para un lego (y tan costosos) como el mecánico. Las oportunidades de quedar como un soquete y de que incluso se rían de uno a sus espaldas son inmejorables.


- Sí, ¿qué tal? Vengo porque el auto está haciendo un ruido raro en la rueda de atrás.

- A ver... (abre el capó)

- Pero el ruido es... (señala tímidamente la rueda de atrás pero finalmente opta por sumirse en un cauteloso e ignorante silencio)

- Claro, se ve que... ¡CRACK! (arranca una pieza del motor) Mirá, pibe, ¿ves esto? Este es el problema.

- Pero ¡si usted lo acaba de arrancar!

- No, campeón, no. El sonido de rotura y las pequeñas piezas y tornillos que ahora se le van cayendo son perfectamente normales, pero ¿ves esto? esteee...estaaa...ehhh...manchita de aceite. Bueno, eso no debería estar. Voy a tener que pedirte el repuesto. Un defibrilador asintónico XP-3...sin manchita de aceite. Calculale $3800.

-¡$3800!

- Y eso que casi no te estoy cobrando la mano de obra.

- Bueno (resignado), lo paso a buscar la semana que viene, entonces.


(Mientras se va, escucha risas a sus espaldas)


Opción 3: los especialistas

En cualquier ámbito de las Ciencias Sociales siempre contaremos con un grupúsculo que, con lenguaje sibilino, querrá mantenerse entre los iniciados marcando la distancia existente con el común de los mortales. Por eso le aconsejamos que si usted es psicólogo, se junte con historiadores; si es historiador, vaya con los sociólogos; si es sociólogo, con los filósofos y si es filósofo, mándenos su currículum. Si usted es administrador de empresas, médico o ingeniero electromecánico, vaya con cualquiera de los antes mencionados. Todos ellos, para marcar esta diferencia, han desarrollado un lenguaje que les permite mantener a los legos en una situación de embobamiento incomprensivo. Pues bien, si tiene tarjeta de crédito ¡usted puede ser un lego bobo que no comprende!


- Claramente aquí se ve como se pone en juego una lógica que, objetivando aquellos recortes disciplinares, opera en la coyuntura matricialmente, de manera que podemos problematizar las subjetividades sin necesariamente sistematizarlas.


- ¿Eh? ¿es una pregunta? Café con leche. No, mejor los hunos. O el óptimo de Pareto. Lo que aplique mejor.


Nunca se sintirá más disminuido intelectualmente. Dudará de sus capacidades intelectuales hasta el punto de ver con recelo a los simios, delfines y cerdos. ¡Aproveche ahora!


Promoción válida hasta que se todos se den cuenta de que no están diciendo una bosta.


Como ve, las oportunidades son muchas y están al alcance de la mano. Decídase, deje su lado su reparos, su pudor, su ego y su economía familiar y súmese a las propuestas de Oligofrenic tours.



Oligofrenic Tours. Después de pagarnos, se sentirá un imbécil.


martes, 21 de septiembre de 2010

Consideraciones gastronómicas


De las actividades más básicas del ser humano, la única que apareja una cierta complejidad es la de alimentarse. Antiguamente, esa complejidad tenía que ver con que el almuerzo pesaba quince veces más que uno, corría bastante rápido y no tenía intenciones de ser comido. O con que la mayoría de las veces todos esperaran a que el primo bobo empezara a comer para chequear que el postre no fuese venenoso.

¡Oh, como envidio aquellas pequeñas menudecias! Actualmente la alimentación se ha complejizado hasta un punto donde pelear contra un mamut sería una bocanada de aire fresco.

Breve historia de la alimentación

Si repasamos la historia de la ingesta de comestibles, encontraremos una progresión más o menos así:

- "Señores, tenemos que comer. Hay cosas que están mejores que otras pero que son más difíciles de obtener y de digerir. Como la carne. Necesitamos garrotes".

- "Caballeros, Magut, aquí presente, acaba de descubrir que el famoso fuego hace que los alimentos sean más fáciles de comer. Avísenle al primo bobo que son los alimentos los que se ponen al fuego, no uno".

- "Señores, conseguir alimento es fácil, el tema es la elaboración. Hay cosas que están mejores que otras pero que son más difíciles de obtener. Como el caviar. Necesitamos dinero".

- "Caballeros, el Dr. Magut, aquí presente, acaba de descubrir que la ciencia permite que podamos hacer alimentos artificiales. Avisenle al primo bobo que cuando digo "artificiales" estaba pensando en caramelos masticables, no en masticar el tacho de plástico del baño".

Llegado este punto, empezamos a notar que lo que habíamos hecho no nos hace bien; que la Coca-Cola arruina los dientes, que McDonald's tapona las arterias y que el pollo lleno de hormonas amplia el busto. Tratamos de dejar la Coca-Cola; tratamos de dejar McDonald's; tratamos de convencer a nuestras mujeres de que consuman pollo; pero ya es tarde. Estamos atrapados.

Sin embargo, siguiendo el movimiento pendular que caracteriza la historia, surge un nuevo imperativo: ahora hay que "comer sano". Dos extraños caminos se nos abren:

a) Recurrimos a la alteración de la alteración: con el constante avance biotecnológico, nuevos productos resultan. Ahora, cada vez que uno de estos productos se promociona, hace parecer que hasta ese momento estabamos comiendo el tacho de plástico del baño: "Ahora con Lactobaciluis GG"; "con menos colesterol"; "0% grasa", "con Grambys verdes y azules", "esta vez le hicimos caso al control de calidad", etc... Paradójicamente, mientras por un lado se sigue esta línea hastra la saturación, por otra se promociona:

b) La vuelta a lo natural: básicamente se trata de tener la dieta de un granjero del siglo XVIII pero pagando una fortuna. Quienes hayan visto a oficinistas de empresas de primera línea pagar mucha plata por una ensalada bastante pedorra habrán contemplado cómo se cierra el circulo.


Sobre gustos están escritas las líneas de acá abajo

Alguna vez ya lo he dicho, pero con respecto a los gustos existen ciertas convenciones que considero, por lo bajo, totalitarias. ¿Quién estableció que el vittel toné es más rico que una milanga con fritas? Ciertamente alguien que nunca probó la milanga con fritas. A mayor prestigio la comida tiende a volverse más etérea. Así progresivmente hasta que lo más caro parece ser mirar un plato vacío.

Aprovechando el espacio, y para que no queden dudas, lo digo claramente:

repito el pescado.

repito el pescado.

repito el pescado.


La matemática calórica

Si comer sano es comer lo que la tecnología ha refinado, en el fondo estamos diciendo que la naturaleza ha estado tratando de matarnos durante generaciones. Si un hombre de a pie quisiese simplemente clavarse un buen pedazo de vacío (¡malditas reses apetitosas!), al parecer estaría atentando contra su vida.

Por eso -en una remake del maniqueísmo- muchos consideran que la materia es mala y, en nombre de la figura, se someten a un ascético y matemático control de las calorías ingeridas. "¿Un pedazo de galletita? ¡Pero si es como 3/4 de manzana!". Calculadora en mano, reparten augurios tormentosos a quienes coman algo disfrutable y pueden convertir todo de tal manera que uno tendría que cuidarse hasta de olfatear un apio entre comidas.
A veces me parece que uno podría asaltar un restaurant naturista solamente amenazándolos con un Mantecol en la mano.

Mi problema con todo esto no es que la gente "se cuide", sino que la cultura light terminará por discriminar a los que disfrutamos del azucar, la sal y las diferentes cosas que quedan fantásticas con azucar o sal. Por ejemplo, cada vez que pido una Coca me preguntan "¿Light?". "No, normal" contesto. Ante el avance de los consumidores de Coca Light (la que supo ser "Coca Diet"), en un futuro cercano esa será la normal. ¿Y cómo pediré mi Coca? ¿Coca "para un desarrollo abdominal diferenciado"?


Y no estoy diciendo esto porque yo tenga problemas de figura. La mía es una figura circular perfecta.

Que lo disfruten con dulce de leche.


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Actualización: hablando de cosas indigestas e indigeribles, hoy publiqué en Men in Blog. Cumplo en avisar por si alguno leyendo esto cree que no se podría escribir peor.

lunes, 13 de septiembre de 2010

El infierno son los crotos


La idea del infierno que tenemos consta de una simple escenografía: cavernosa, con llamas y sin lugares para sentarse. Pero obviamos lo fundamental, que es la ausencia del objeto amado y la presencia de aquello que más repugna a nuestra esencia. Es por eso que me animo a pronosticar como sería el infierno para algunos personajes conocidos y no tanto.


- Para una feminista, el Hades sería una biblioteca donde sólo hay ejemplares de Chick lit.


Porque, amigo Borges, el infierno también puede tomar forma de biblioteca.


- Para un hincha de River, sería ver Boca-Oriente Petrolero por la Copa Libertadores del 91 en continuado.


Para un hincha del Barcelona, que en todos sus equipos el número 5 sea siempre Blas Armando Giunta. En cambio, para un hincha de Racing no existe tal cosa como el infierno, porque ya están acostumbrados al sufrimiento constante en un tiempo extendido.


- Para Tinelli, conducir eternamente un programa cuyo jurado está compuesto por la Familia Ingalls.


Si se pregunta como llegaron los Ingalls al infierno, es por un tema de evasión impositiva. Además, Charles tenía una familia paralela (lo que pasa es que el programa "la pequeña casa en el barrio chicano" con la familia Rodriguez Salvatierra no tuvo tanto rating) Y además Tinelli tendría que lidiar con participantes japoneses. Los japoneses no tienen malicia, si están en el Averno es porque tomaron mal un tour.


- Para Belén Francese es estar encerrada escuchando la poesía de Charles Boudelaire hasta que le explote la cabeza (la que vuelve a crecer y explotar eternamente)


Por otro lado, descartamos que para Charles Boudelaire es estar encerrado escuchando la poesía de Belén Francese hasta que le explote la cabeza (la que vuelve a crecer y explotar eternamente)


- Para Jerry Seinfeld, el infierno es el set de El humor de Café Fashion.


Ver al Negro Álvarez festejarle un chiste al Licenciado Lambetain es mucho para un humorista. O para cualquier ser humano.


- Para Mirtha Legrand sería tener que hacer sus almuerzos eternamente (y con eso perder el factor sorpresa de cada año sobre si vuelve) con su hermana Silvia al lado (con un cartel que diga "somos mellizas") y desde el parador "La Chancha Gaucha" de la estación de Retiro.


Y no poder decir "carajomierda" en ningún momento, claro está.


Si estas categorías no fuesen suficientes, siempre está la de aquél a quien le dicen que está en el infierno por error y que sólo necesita comunicarse con atención al cliente al 0-800... para que entonces un contestador automático le espete una serie de alternativas de las cuales no le sirve ninguna y ninguna lo lleva a hablar con una persona. Por eso uno está eternamente buceando las distintas opciones sin ninguna salida.


O pensar opciones de personajes y castigos para este post, eternamente (sí, la eternidad es un factor importante aquí)


Que lo disfruten, eternamente.


miércoles, 8 de septiembre de 2010

Historias mínimas V


Y, sí. Si Rocky lo hizo; si las Locademia de Policía lo hicieron, si Batman lo hizo, si Menem lo hizo, entonces no veo por qué yo no. Por eso, para los que lo pidieron, para los que no, para los que pidieron que no y para los que no tienen una opinión formada al respecto, va una nueva entrega de las historias mínimas. Sepan que el tiempo y las ideas son directamente proporcionales. Ya podrán descifrar cómo ando de tiempo.


- Acabo de terminar de leer un libro de Becquer.
- ¿Y?
- Todo verso.

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Fundación de bipolares de la República Argentina. Comunicado n°1:

"Queremos, por medio de estas sencillas líneas, felicitar a Kairós por su superlativo desempeño en la blogósfera y desearle una larga continuidad en el formato virtual".

Atentamente,

Jorge Cattanzaro

Presidente

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- Juancito, nosotros somos amigos hace mucho ¿no?
- Hace un montón.
- Y vos sabés que para mí, más que un amigo, sos un hermano.
- Pero sí, Norberto, vos también.
- Bueno, eso lo explica todo.
- ¿Qué cosa?
- Me parece que tengo el Edipo con tu vieja.

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Fundación de bipolares de la República Argentina. Comunicado n°2:

Por medio de la presente, queremos expresar nuestro profundo desagrado por Kairós, blog que -básicamente- consideramos una cagada y un sinsentido. Bastante a tono con la blogósfera entera, que no es más que un rejunte de fracasados. Y la vida es un bajón.

Chau,

Jorge

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- Tenés abandonadas las matemáticas.
- Es verdad ¿sabés hace cuanto que no toco un seno?

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En general, cuando a una persona se le pide que "actúe naturalmente", actúa mal. Es por eso que la Oxímoron company de Londres empezó a ofrecer cursos especializados de actuación natural, donde se enseña desde cómo rascarse una nalga hasta cómo evitar reirse compulsivamente por cualquier gansada.

Los cursos son supervisados por un profesor de teatro y un Contador Público Nacional.

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Fundación de bipolares de la República Argentina. Comunicado n°3:
Con este comunicado queríamos reparar algunas afirmaciones de un comunicado anterior que han podido ser malinterpretadas. Incluso podemos afirmar que los miembros de la Fundación, en este momento, se encuentran leyendo Kairós. Y haciendo origami. Y escribiendo una Constitución alternativa para un posible nuevo país. Y cocinando bourgnignon. Y cortando papelitos para venderle a las hinchadas del futbol argentino.

Nuestro afecto para Kairós.

Jorge Cattanzaro

Presidente de la Fundación de bipolares de la República Argentina
Vocal del club de bochas de Villa Dominico

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Fundación de bipolares de la República Argentina. Comunicado n°4:

¡Larga vida a Kairós!

Jorge Cattanzaro

Presidente de la Fundación de bipolares de la República Argentina
Vocal del club de bochas de Villa Dominico
Representante legal de un colegio Amish

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Fundación de bipolares de la República Argentina. Comunicado n°5:

Acá encontré una cita que te puede servir: “La hipocresía es el homenaje que le hace el vicio a la virtud”. No sé, me pareció que estaba buena.

Abrazo,

Jorge Cattanzaro
Presidente de la Fundación de bipolares de la República Argentina
Vocal del club de bochas de Villa Dominico
Representante legal de un colegio Amish
Sommelier
Buzo amateur con permiso para descender hasta 20 metros

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Fundación de bipolares de la República Argentina. Comunicado n°6:

Acá va otra. “El poeta no pide más que tocar el cielo con su frente. Pero el lógico se empeña en meterse el cielo en la cabeza, hasta que la cabeza le estalla”. Buenísima. Esta es de Chesterton, la encontré leyendo sus obras completas. ¿Sabés qué? A este tipo hay que hacerle un monumento.

Ya vuelvo,

Jorge Cattanzaro

Presidente de la Fundación de bipolares de la República Argentina
Vocal del club de bochas de Villa Dominico
Representante legal de un colegio Amish
Sommelier
Buzo amateur con permiso para descender hasta 20 metros
Presidente de la Sociedad Chestertoniana Argentina
Miembro de la comisión de Espacio Público y Monumentos de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

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"...Y aunque supuestamente esté destinado para niños, lo cierto es que a los grandes les resulta sumamente inquietante".

Nunca supe si hablaba de los payasos o del espectáculo infantil de Panam.

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Cosas que nunca consigo recordar:
- mi grupo sanguíneo
- mi talla de pantalón y de camisa
- cuantos días traen los meses
- la idea genial que iba a poner en vez de esto

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Fundación de bipolares de la República Argentina. Comunicado n°7:

Dejá de robar. Me voy a dormir.

Yo


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"Bienaventurados los que no tienen nada que decir, y que resisten la tentación de decirlo".
(James Russell Lowell)
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